Después de atravesar dos robos en pocos meses y anunciar que no podía sostener más la situación, el local de ropa deportiva Lifit encontró un motivo para no cerrar. La respuesta de la comunidad de Los Hornos, que acompañó a Cristian y Joana, les permitió recuperar parte de la mercadería y replantear el futuro del negocio.
En el último ataque al local de 155 entre 69 y 70, los delincuentes rompieron los candados y la puerta para ingresar. El golpe se sumó a otro robo sufrido pocos meses antes y terminó de empujar a la pareja al límite.
Entre las pérdidas materiales y el cansancio de intentar sostener el emprendimiento, habían anunciado que dejarían de atender de manera presencial y continuarían únicamente con las ventas online.
Sin embargo, la difusión del caso generó una respuesta que no esperaban. Clientes, vecinos, amigos y hasta personas que nunca habían comprado en el negocio comenzaron a compartir sus publicaciones, enviar mensajes y acercarse para ayudarlos. La repercusión se tradujo también en ventas y les permitió empezar a recuperar el dinero necesario para reponer parte de la mercadería que les habían robado.
El mensaje de la dueña del local de Los Hornos
"Pensamos que ya estaba, que el negocio estaba para atrás y que no íbamos a seguir", contaron los dueños. Ahora el panorama es diferente: aunque todavía calculan que las pérdidas rondan el millón y medio de pesos, decidieron no abandonar el proyecto que habían levantado a pulmón.
El golpe llegó, además, en medio de una situación económica complicada para la pareja. Hace apenas un mes y medio también les habían robado la moto y, después de conseguir salir de las deudas que les había generado aquel episodio, tuvieron que volver a endeudarse para comprar otra. "No podíamos remontar, otra vez nos estábamos cayendo", resumieron.
Finalmente, Lifit seguirá abierto y sus dueños buscarán recuperar de a poco todo lo que perdieron, acompañados por quienes durante estos meses se transformaron en mucho más que clientes. "No queremos plata", remarcaron. Para ellos, compartir sus publicaciones, acompañarlos y elegir su negocio ya fue una forma enorme de ayudarlos a volver a levantarse.