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El 65% de quienes estudian en la Escuela de Oficios de la UNLP mejoran sus condiciones de trabajo

Sergio Serrichio, director de la Escuela de Oficios de la UNLP, contó en 0221 Play que el 65% de quienes pasan por sus aulas mejora su situación laboral.

En el 121° aniversario de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), No es una copia, el programa de 0221 Play puso el foco en una de sus propuestas de mayor crecimiento: la Escuela de Oficios, ubicada en la localidad de Berisso. Su director, Sergio Serrichio, reveló que este año hubo 25.000 inscriptos y destacó la salida laboral que ofrecen sus cursos.

La entrevista realizada en el programa de streaming de 0221.com.ar permitió conocer el "lado B" de una Universidad que suele estar asociada principalmente con sus tradicionales carreras de grado, pero que desde hace casi 15 años también apuesta a la formación en oficios.

"Hoy a veces pensar en una carrera de grado que te lleva cinco, seis, siete u ocho años realmente es complejo", explicó Serrichio y remarcó que muchas personas encuentran en estas capacitaciones una alternativa más corta y orientada directamente al mundo del trabajo.

La Escuela de Oficios y su salida laboral

Uno de los datos más destacados de la entrevista tiene que ver precisamente con la inserción laboral. Según explicó el director, la Escuela realiza encuestas al comienzo y al final de cada ciclo para conocer qué ocurre con quienes atraviesan sus cursos.

De acuerdo con ese relevamiento, el 65% asegura haber mejorado su condición laboral después de pasar por la institución. Para Serrichio, este indicador resulta incluso más importante que la cantidad de certificados entregados.

"La función de la Escuela tiene que ver no con la gente que se gradúa, sino con la gente que consigue trabajo", sostuvo. Y agregó que no alcanza con que egresen "3.000 o 4.000 personas por año", sino que el desafío es que puedan transformar los conocimientos adquiridos en una oportunidad concreta de empleo.

Actualmente, la Escuela cuenta con 38 oficios certificados y con validez nacional, aunque no todos se dictan cada año. La oferta se concentra principalmente en cuatro grandes áreas: madera, gastronomía, mantenimiento de edificios y textil.

La Escuela de Oficios tuvo este año hubo 25.000 inscriptos.

La selección no es casual. Según Serrichio, la UNLP busca priorizar aquellas capacitaciones que tienen mayores posibilidades de inserción en el mercado laboral de La Plata y la región. Entre las alternativas aparecen refrigeración, soldadura, electricidad de inmuebles, instalaciones sanitarias y de gas, carpintería, cocina, pastelería, diseño textil, moldería, seguridad e higiene y gestión de emprendimientos, entre otras.

¿Cuáles son los oficios con mayor salida laboral?

Consultado sobre las opciones que ofrecen mejores perspectivas de empleo, Serrichio ubicó a la gastronomía entre las principales y destacó particularmente las capacitaciones en cocina y pastelería.

La carpintería es otro de los casos que muestran una demanda importante. El director contó que la propia Universidad tiene dificultades para volver a contratar a algunos egresados cuando necesita carpinteros para distintos trabajos: muchos ya se encuentran trabajando y con una buena remuneración.

La contracara son actividades como la serigrafía. No porque hayan desaparecido, explicó, sino porque requieren equipamiento e inversión que pueden dificultar que una persona transforme rápidamente el aprendizaje en una fuente de ingresos.

Esta mirada también responde a una lógica regional. Serrichio señaló que cada universidad debe pensar qué oficios tienen demanda en su territorio: mientras en Mendoza, por ejemplo, puede resultar estratégico enseñar turismo, la realidad productiva y laboral de La Plata exige otro tipo de capacitaciones.

Cursos gratuitos y sin necesidad de tener el secundario terminado

Otra característica central de la propuesta es su accesibilidad. No es necesario contar con el título secundario para realizar los cursos de oficios, una decisión que busca evitar que ese requisito deje afuera a quienes necesitan capacitarse.

La situación será diferente para las tecnicaturas universitarias. Serrichio adelantó que la institución ya tiene aprobada una vinculada con gastronomía y, en esos casos, sí será necesario cumplir con los requisitos académicos correspondientes.

Los cursos tienen una duración de 240 horas anuales, distribuidas en dos cuatrimestres, y cuentan con una modalidad bimodal. Parte de las clases puede seguirse a distancia mediante transmisiones, aunque quienes realizan el trayecto virtual deben demostrar presencialmente las competencias prácticas adquiridas para acceder a la certificación correspondiente.

La mayoría de los estudiantes tiene entre 20 y 30 años. Además, la Escuela logró modificar otra característica históricamente asociada con los oficios: la fuerte presencia masculina. Tras años de trabajo, actualmente la composición es aproximadamente de 60% de mujeres y 40% de varones, con alumnas también en carpintería, soldadura y refrigeración.

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