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Dolor en La Plata por la muerte de Alicia Minni, sobreviviente de la dictadura y luchadora por la verdad

Alicia Minni dedicó su vida a dar testimonio por quienes no sobrevivieron, después de haber pasado por dos centros clandestinos de detención en La Plata.

Los organismos y militantes de derechos humanos de La Plata despidieron en los últimos días a Alicia Minni, sobreviviente del terrorismo de Estado, ex detenida desaparecida de dos centros clandestinos de detención del denominado Circuito Camps y una incansable militante de la memoria, la verdad y la justicia.

Alicia había nacido el 13 de diciembre de 1946 en el seno de una familia trabajadora y peronista. Desde muy joven participó de la militancia barrial y, a partir de 1973, se integró a la Juventud Peronista. Ese mismo año, con la llegada de Héctor Cámpora al gobierno, votó por primera vez y profundizó su compromiso político y social.

El 20 de diciembre de 1976, apenas una semana después de cumplir 30 años, fue secuestrada de su casa del barrio Gambier, al noroeste de La Plata. El operativo fue a las 8.30 de la mañana y la mujer fue arrancada de su hogar delante de sus dos hijos pequeños, de apenas diez y once años.

Su desaparición abrió un período de angustia e incertidumbre que golpeó profundamente a toda su familia. Durante cien días permaneció detenida ilegalmente. Primero estuvo cautiva en la Comisaría Quinta de La Plata, donde se cruzó con muchas víctimas que siguen desaparecidas. El 27 de enero de 1977 fue trasladada a la Brigada de Investigaciones, en pleno centro de la ciudad (55 entre 13 y 14) donde permaneció hasta el 30 de marzo de ese año, cuando fue liberada.

Alicia Minni (1)

Alicia Minni durante una inspección ocular en la exCommisaría Quinta de La Plata, donde estuvo detenida ilegalmente durante la dictadura

Romper el silencio y el compromiso con la memoria

Como ocurrió con muchos sobrevivientes, a Alicia durante años le resultó difícil hablar de la experiencia traumática que había atravesado. En 2012 dio un paso fundamental al brindar testimonio en el juicio por los crímenes del Circuito Camps .Desde entonces participó en cuanta oportunidad tuvo de trasmitir la experiencia en búsqueda de memoria, verdad y justicia por quienes no sobrevivieron al cautiverio.

En aquella instancia, durante inspecciones oculares pudo reconocer los espacios donde estuvo detenida, reconstruir parte de su historia y nombrar a las compañeras con quienes compartió el cautiverio.

Testimonio de Alicia Minni

Su compromiso con la memoria se profundizó con el paso de los años. Desde la apertura del Espacio para la Memoria en la ex Comisaría Quinta, Alicia acompañó activamente el proyecto, convencida de que la transformación de aquel centro clandestino en un lugar abierto a la comunidad daba sentido a su supervivencia.

“Ver la reconstrucción de este espacio, aunque parezca mentira, a mí me produce alegría, porque es un lugar abierto y reconstruido para la comunidad, donde vienen las escuelas para conocer lo que acá pasó”, se la escuchó decir durante una de las actividades en ese lugar

También fue parte de la primera visita guiada abierta al público en el espacio de diagonal 74 entre 23 y 24. y participó de numerosas jornadas de reflexión y transmisión de la memoria. Allí encontró un nuevo espacio para elaborar su historia personal en diálogo con la memoria colectiva y el proceso de verdad y justicia construido en las últimas décadas.

Una voz fundamental en La Plata

Su voz se convirtió en una herramienta fundamental para las nuevas generaciones y para las familias de quienes continúan desaparecidos. “Muchos de nosotros somos grandes y no nos queda tanto tiempo para seguir contando la historia. Por eso voy a seguir testimoniando en todos los juicios que me sea posible. Porque si soy sobreviviente, esa es la razón de ser: seguir contando la verdad”, afirmó.

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En otra de sus reflexiones más recordadas resumió el sentido profundo de su militancia por la memoria: “Acá encuentro el motivo por el cual quedamos; nosotros somos la historia”.

Muchos de nosotros somos grandes y no nos queda tanto tiempo para seguir contando la historia, pero es la razón de ser sobreviviente: seguir contando la verdad Muchos de nosotros somos grandes y no nos queda tanto tiempo para seguir contando la historia, pero es la razón de ser sobreviviente: seguir contando la verdad

Alicia y Orlando, su compañero de vida, con quien se casó en 1963, fueron padres de Carlos y Rubén, los nenes que fueron testigos de su secuestro. Luego llegaron sus tres nietos. En el ámbito laboral, trabajó en distintos espacios y en 1989 ingresó al Ministerio de Desarrollo Social. Los últimos años antes de jubilarse se desempeñó en la Jefatura de Gabinete, sin abandonar nunca su compromiso con la militancia peronista.

Su legado permanecerá en cada testimonio, en cada visita al Espacio para la Memoria de la Comisaría Quinta y en cada historia transmitida a las nuevas generaciones. Su voz seguirá conectada con las voces de quienes ya no están, con aquellas compañeras y compañeros a quienes nunca olvidó tras sobrevivir al horror.

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