El Banco Central de la República Argentina (BCRA) define a los proveedores no financieros de créditos como las "personas jurídicas que, sin ser entidades financieras, realicen oferta de crédito al público en general". Se trata de lo que, en líneas generales, todos conocen como financieras: empresas dispuestas a otorgar préstamos casi sin exigir requisitos y, por lo tanto, corriendo riesgos más altos de incobrabilidad, a cambio de tasas de interés más elevadas que las que ofrecen los bancos.
Mientras en las entidades bancarias auditan cada caso de manera particular para asegurar a ciencia cierta que el solicitante podrá devolver el dinero que se le otorgó, las financieras asumen un riesgo mayor al exigir –en algunos casos– casi ningún requisito y cobrar tasas más altas para proteger su inversión en caso de alguno de los solicitantes decida dejar de pagar su préstamo. Allí reside precisamente el negocio de esas empresas: más riesgo, más retorno.
Aunque más caras, se trata de una opción que está disponible para trabajadores informales, monotributistas de las categorías más bajas o personas con un historial crediticio escaso o con antecedentes negativos. Sea cual sea el caso, para entender cuál es el costo real de un crédito otorgado es necesario desarmar la matemática detrás de cada cuota y la estructura regulatoria e impositiva que lo condiciona.
De la TNA al CFTEA: ¿qué se paga en cada cuota?
La regla de oro de las finanzas personales en Argentina es simple: jamás guiarse por la tasa que puede verse a simple vista en un cartel publicitario, sino entender cómo es la estructura completa del préstamo que se va a solicitar.
Es clave entender la composición total del crédito para evaluar si es conveniente o no tomarlo
Imaginemos que alguien va a comprar un auto y el cartel en la concesionaria dice "$10.000". Suena a una oportunidad increíble, pero el vendedor aclara luego que las ruedas, el volante y los impuestos se cobran aparte. En el mundo de los préstamos personales, esa vidriera engañosa se llama Tasa Nominal Anual (TNA).
Todo crédito se compone en parte por el capital solicitado –la suma de dinero en mano que una persona recibe al tomarlo– y los intereses del mismo, pero también por otros factores clave como los gastos de evaluación y otorgamiento –que las entidades pueden cobrar por ejemplo por tareas administrativas o evaluar el perfil crediticio–, el costo de contratación de seguros –en Argentina los de vida son obligatorios para cubrir la deuda en caso de fallecimiento–, los gastos de apertura y mantenimiento de cuentas –si es que fuera necesario– y los tributos, como por ejemplo el Impuesto al Valor Agregado (IVA) o el Impuesto a los Sellos. Ese paquete completo es lo que compone el Costo Financiero Total (CFT) y que, por norma del BCRA, los bancos y financieras deben informar de manera clara y visible en toda publicidad o contrato de crédito.
Sin embargo –volviendo a la analogía–, la trampa no termina ahí. Supongamos que se accedió a pagar los extra por las ruedas, el volante y los impuestos, pero ahora el vendedor dice que los pagos de todo el auto deben realizarse en apenas 3 meses… se incluye entonces el factor tiempo y es allí donde entra en escena el Costo Financiero Total Efectivo Anual (CFTEA).
Todo crédito se compone además del capital solicitado, los intereses, los gastos de evaluación y otorgamiento, los seguros y los tributos, por el factor tiempo relacionado a los plazos de devolución
De todos los porcentajes informados por las financieras, este el único que muestra la foto completa del costo real del préstamo, porque cumple con dos cosas fundamentales para desenmascararlo:
-
Cobra el "auto armado": toma la tasa engañosa (TNA) y lo mete en la misma bolsa que el 21% de IVA, los seguros de vida y todos los gastos administrativos, entre otros costos.
-
Mide la "velocidad" de la deuda: calcula el impacto de devolver mucho dinero en poco tiempo y proyecta esa velocidad como si durara un año entero.
Es por esto que un préstamo de unos pocos meses con una financiera podría mostrar un CFTEA que supere, por caso, el 2.000%. No significa que se devolverán 20 autos; significa que el vehículo tiene muchísimos recargos ocultos y que el ritmo al que se exigen los pagos es tan agresivo que, si esa deuda durara un año a esa velocidad, el costo se multiplicaría por 20.
El negocio de las financieras es el otorgamiento de créditos con mayor riesgo de cobrabilidad pero con más retorno
En resumen, el CFTEA pone a todos los préstamos bajo la misma lupa, igualando los gastos ocultos y los tiempos de pago, por lo que es la única cifra para comparar claramente qué opción mejor: el número más alto es siempre el peor negocio.
Los créditos en La Plata
Entendiendo cómo se compone un crédito es posible analizar ejemplos y aunque existe una variedad firmas de renombre, 0221.com.ar eligió las más representativas del rubro para comparar cuánto cuesta sacar un préstamo en la ciudad y cuáles son las más convenientes.
En esa línea, a 6 meses y para la solicitud de un préstamo de $1.000.000 las opciones disponibles son las siguientes:
-
Golcred: con una cuota de $340.000, el solicitante termina por devolver $2.040.000 (un incremento del 204%) con un CFTEA del 1.415%.
-
Rapicuotas: con una cuota de $354.000, el solicitante termina por devolver $2.124.000 (un incremento del 212%) con un CFTEA del 1.651%.
-
Credipesos: con una cuota de $356.700, el solicitante termina por devolver $2.140.200 (un incremento del 214%) con un CFTEA del 1.705%.
-
Credil: con una cuota de $369.950, el solicitante termina por devolver $2.219.700 (un incremento del 222%) con un CFTEA del 1.996%.
-
Mejor Crédito: con una cuota de $399.000, el solicitante termina por devolver $2.394.000 (un incremento del 239%) con un CFTEA del 2.829%.
Ampliando el plazo a 9 meses las cifras cambian drásticamente e incluso se suma la opción de Cristal Cash, que no ofrece préstamos a medio año:
-
Cristal Cash: con una cuota de $246.747, el solicitante termina por devolver $2.220.723 (un incremento del 222%) con un CFTEA del 778%.
-
Rapicuotas: con una cuota de $271.000, el solicitante termina por devolver $2.439.000 (un incremento del 244%) con un CFTEA del 1.082%.
-
Golcred: con una cuota de $280.000, el solicitante termina por devolver $2.520.000 (un incremento del 252%) con un CFTEA del 1.210%.
-
Credipesos: con una cuota de $301.100, el solicitante termina por devolver $2.709.900 (un incremento del 271%) con un CFTEA del 1.573%.
-
Credil: con una cuota de $313.960, el solicitante termina por devolver $2.825.640 (un incremento del 283%) con un CFTEA del 1.834%.
-
Mejor Crédito: con una cuota de $345.000, el solicitante termina por devolver $3.105.000 (un incremento del 311%) con un CFTEA del 2.627%.
La financiera Cristal Cash no ofrece préstamos a medio año, pero sí a nueves meses y un año
AGLP
Finalmente, solo dos estas financieras analizadas cuentan con opciones a un año y los montos son los siguientes:
-
Cristal Cash: con una cuota de $213.056, el solicitante termina por devolver $2.556.672 (un incremento del 256%) con un CFTEA del 669%.
-
Golcred: con una cuota de $260.000, el solicitante termina por devolver $3.120.000 (un incremento del 312%) con un CFTEA del 1.230%.
Tal y como se puede vislumbrar, las financieras suelen reducir sensiblemente el CFTEA a medida que el tiempo para pagar el préstamo es mayor, pero también existen casos menos comunes como el de Golcred. En los ejemplos descritos, el CFTEA para 9 meses es de 1.210% y para 12 meses de 1.230%, lo que significa que la empresa considera que la última opción es más riesgosa y por ello para cubrirse de la inflación o las chances de que un solicitante deje de pagar, directamente aplica una tasa de interés base más cara para el plazo más largo.
El CFTEA es la única cifra para comparar claramente qué opción mejor de crédito: el número más alto es siempre el peor negocio
El CFTEA de la billetera virtual, sin embargo, puede variar marcadamente según el perfil del cliente: siguiendo el ejemplo del préstamo de $1 millón a devolver en 6 meses, ese costo puede tener valores tan disímiles como de 91,11% o poco menos de 140% entre prácticamente un sinfín de posibilidades.
Todas las cifras consignadas en esta nota corresponden a las publicadas y/o aportadas por las empresas citadas al cierre del mes de julio.