Un grupo de vecinos de City Bell realizará una tercera asamblea para expresar su rechazo a la nueva bajada de la Autopista La Plata-Buenos Aires en esa zona de Camino Centenario. Reclaman una audiencia pública, mayor acceso a la información sobre el proyecto y la presencia de las autoridades de AUBASA.
La convocatoria está prevista para el sábado 18 de julio a las 11, frente al Parque Ecológico. Será el tercer encuentro organizado por vecinos de City Bell y localidades cercanas que cuestionan el desarrollo de la obra y reclaman mayor participación en el proceso.
El principal pedido sigue siendo la realización de una audiencia pública en el territorio, el acceso a información detallada sobre el proyecto y la presencia del presidente de AUBASA, José Arteaga, para recorrer la zona y responder las consultas de los frentistas.
La nueva bajada de la Autopista La Plata-Buenos Aires es una obra esperada desde hace 25 años en el partido de La Plata. El distribuidor estará ubicado en el kilómetro 42,3, tendrá una extensión de 2,1 kilómetros, demandará una inversión superior a los U$S20 millones y su finalización está prevista para abril de 2027. Según las proyecciones oficiales, beneficiará a unos 36.000 usuarios diarios.
Preocupaciones de los vecinos de City Bell y la respuesta de AUBASA
Durante la segunda asamblea, realizada el viernes pasado con la participación de unos 30 vecinos de Villa Bell, Barrio Pasteleros, Villa Elisa, City Bell, El Rincón y Dumor, los asistentes manifestaron su preocupación por "el avance de una obra de gran magnitud sin información pública suficiente". También advirtieron sobre el riesgo hidráulico que implicaría "la reducción del cauce del arroyo Martín, reemplazado por caños insuficientes".
Mientras tanto, las obras de la nueva bajada de la Autopista en City Bell avanzan sobre Camino Centenario.
Los vecinos sostienen además que el proyecto prevé una circulación de entre 35.000 y 50.000 vehículos diarios, la eliminación de la salida de dos calles y nuevas dificultades para cruzar Camino Centenario. A esos cuestionamientos suman denuncias por movimientos de tierra, polvo, vibraciones y rajaduras registradas en viviendas cercanas a la obra. Otra de las preocupaciones está vinculada al impacto sobre la zona de transición de la Reserva de Biosfera Parque Pereyra Iraola, reconocida por la UNESCO. Según los vecinos, el desmonte ya provocó la aparición de animales silvestres en sectores urbanos.
En ese contexto, también comenzó a circular entre frentistas de calle 450 y 12C un video que muestra pilares con varillas de hierro expuestas, zanjas profundas con agua estancada y acumulación de residuos. Para los habitantes del lugar, esa imagen refleja el contraste entre el avance de la obra y las necesidades históricas del barrio, como el acceso a agua potable, cloacas, gas y desagües.
Desde AUBASA señalaron que el proyecto cuenta con un estudio de impacto ambiental aprobado en 2019 y actualizado durante este año. Además, informaron que se implementará un plan de compensación ambiental que prevé la plantación de cinco árboles nativos por cada ejemplar removido, con un total de 286 forestaciones.
No obstante, los vecinos consideran insuficientes esas explicaciones y remarcan que las reuniones informativas organizadas por la empresa se realizaron fuera de los barrios directamente afectados y con escasa difusión. También aseguran que los pedidos formales de acceso a la información pública no obtuvieron respuesta, por lo que reiteran la necesidad de realizar una audiencia pública antes de que la obra avance en nuevas etapas.