El fenómeno de El Niño ya impacta en el cinturón verde de La Plata, donde las lluvias persistentes, la humedad y la falta de sol generan pérdidas en cultivos. Productores advierten demoras de hasta 30 días para sembrar y reclaman obras hidráulicas para mejorar el escurrimiento.
El escenario climático previsto para La Plata, Berisso y Ensenada comenzó a trasladarse a las quintas del cordón flori-frutihortícola. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) había señalado una mayor probabilidad de precipitaciones normales o superiores a las habituales durante el trimestre, una situación que mantiene en alerta a los productores.
La magnitud del territorio afectado ayuda a dimensionar el impacto. De acuerdo con el Atlas del Cinturón Frutihortícola elaborado a partir de imágenes satelitales por el sociólogo de la UNLP Brián Covaro, el área productiva reúne 11.746 invernáculos distribuidos en 4.667 hectáreas bajo cubierta.
El relevamiento abarca 41.672 hectáreas y se extiende más allá del partido de La Plata, con sectores del Parque Pereyra, Hudson y Florencio Varela. Ocho de cada diez hectáreas corresponden a superficies verdes o cultivables y allí viven alrededor de 185.000 personas, cerca de uno de cada cinco habitantes de La Plata.
El fenómeno de El Niño genera lluvias y exceso de humedad que complican la producción en el cinturón verde de La Plata
A ese entramado se suman 6.225 puestos de trabajo directos vinculados con productores, medieros y trabajadores, según datos de la Municipalidad de La Plata y la UNLP publicados en 2025. Por eso, las dificultades provocadas por el clima no quedan limitadas a una cosecha puntual.
La humedad complica a las verduras de hoja
Las hortalizas de hoja aparecen entre las producciones más vulnerables durante esta época del año. Alberto Pate, vicepresidente de la Asociación de Productores Hortícolas de La Plata, explicó que las precipitaciones afectan tanto los tiempos de siembra como los de cosecha.
"Se atrasa tanto la siembra como la cosecha. Aunque no haya inundaciones, igual hay pérdidas", sostuvo Pate. Según detalló, los cultivos que permanecen a cielo abierto son los que enfrentan el mayor riesgo, mientras que aquellos protegidos por invernáculos pueden sobrevivir, aunque con un desarrollo más lento.
La situación ya dejó consecuencias concretas en algunas quintas. Salvador Vides, productor de la zona, señaló que la falta de radiación solar también perjudica a la lechuga. "La lechuga es muy delicada. Con que no haya sol suficiente se afecta. Ya perdí dos canteros completos", relató.
La lechuga es uno de los cultivos más afectados por el exceso de humedad
El productor también marcó otro efecto de la situación: el deterioro no necesariamente implica una caída inmediata de la oferta. "Se desperdicia mucho, pero la calidad también puede empeorar, aunque los precios seguirán bajos porque el consumo no repunta", explicó.
Tomate y otros cultivos enfrentan demoras
Los problemas no se concentran únicamente en las verduras de hoja. Tomate, pimiento, berenjena, pepino y chaucha son cultivos de ciclo más extenso que podrían mostrar las consecuencias del exceso de humedad y la escasa radiación durante los próximos meses.
Desde Lisandro Olmos, Nazario Ramos describió lo que sucede con las plantas de tomate cuando falta el sol. "La planta se va en vicio, crece en hoja pero le cuesta agarrar la floración", señaló. El crecimiento vegetativo se acelera, mientras que la formación de flores se dificulta, con consecuencias que pueden aparecer más adelante.
Los suelos saturados también favorecen la aparición de enfermedades asociadas al exceso de agua. A la dificultad productiva se agrega un problema de calendario: las condiciones actuales impiden avanzar con las tareas de preparación de los terrenos.
El tomate enfrenta dificultades para florecer por la falta de radiación solar
"Hoy no se puede entrar a preparar la tierra. Si quisiera sembrar en una semana, ahora tengo que esperar hasta 30 días", advirtió Ramos. La demora puede alterar la planificación de las próximas plantaciones y extender los tiempos habituales de producción.
Las flores ya registran pérdidas
El sector florícola tampoco quedó al margen del impacto. Silvio Pérez, productor de Abasto que trabaja con las variedades San Vicente y Astromelia, calculó pérdidas del 5% de la producción debido a la pudrición de plantas dentro de los propios invernáculos.
"Se están pudriendo algunas plantas por el exceso de humedad del ambiente", indicó Pérez. Aunque el porcentaje de producción afectada todavía es acotado, el productor advirtió que la continuidad de las condiciones meteorológicas podría incrementar el daño.
Mientras tanto, la preocupación de los productores excede la situación climática de las últimas semanas. La capacidad para evacuar el agua acumulada continúa siendo uno de los principales reclamos del cinturón hortícola platense.
Obras hidráulicas, un reclamo histórico
La falta de mantenimiento y las dificultades para desagotar los excedentes de agua forman parte de una problemática que los productores aseguran haber planteado durante años. Ramos apuntó especialmente a la infraestructura de canales y arroyos.
El exceso de agua mantiene complicadas las tareas productivas en los campos del cinturón verde de La Plata
"El problema de los desagües es algo que venimos reclamando hace años. Es una de las obras principales que necesita el cordón hortícola", afirmó. Cuando el suelo permanece saturado, las tareas dentro de las quintas se vuelven más complejas y el anegamiento puede prolongarse.
Pate, en tanto, remarcó que la capacidad de respuesta no es igual para todos los productores. "Algunos pueden estar mejor preparados, pero la gran mayoría no está en esas condiciones. Cuando estos problemas climáticos afectan a la mayoría, no es nada bueno para nadie", sostuvo.
El cinturón verde platense representa una pieza clave en el abastecimiento de frutas, verduras y flores del Área Metropolitana de Buenos Aires. La combinación de lluvias frecuentes, poca radiación solar y dificultades para drenar el agua pone presión sobre una actividad que depende de ventanas de siembra y cosecha cada vez más difíciles de sostener.