Los operativos de fiscalización que la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) realizó en los últimos días junto al Ministerio de Trabajo de la provincia en locales gastronómicos de la ciudad generaron fuerte malestar entre comerciantes de la zona de La Plata Soho, quienes cuestionaron el "show" montado por las autoridades como parte de los procedimientos.
La fiscalización fue destacada por el director ejecutivo de ARBA, Cristian Girard, quien informó en sus redes sociales que se trató de un operativo conjunto con la cartera laboral para "fiscalizar establecimientos gastronómicos y verificar el cumplimiento de las obligaciones tributarias y laborales".
Según explicó el funcionario, el objetivo fue fortalecer los controles sobre la informalidad mediante el trabajo coordinado entre organismos estatales.
"La combinación de tecnología, análisis de datos y presencia territorial nos permite realizar controles más eficientes y promover una economía más justa y transparente que proteja los derechos de las y los trabajadores y promueva la competencia leal entre empresas", sostuvo Girard en su cuenta de X.
Malestar por "el show de ARBA al estilo Montoya"
Sin embargo, entre los comerciantes alcanzados por los procedimientos la lectura fue muy diferente. En diálogo con 0221.com.ar expresaron su malestar por la búsqueda de "pantalla" de Girard a quien acusaron de imitar "el estilo Santiago Montoya", en referencia al extitular de ARBA durante la gestión de Daniel Scioli, conocido por los operativos de alto impacto mediático que caracterizaron parte de su gestión.
Los empresarios, que evitaron dar su nombre por temor a represalias fiscales, aclararon que no cuestionan la facultad del Estado para controlar el cumplimiento de las obligaciones fiscales y laborales, pero sí la forma y el contexto en que se desarrolló el operativo. "No es problema el control, sino el oportunismo de hacerlo a seis cuadras de su oficina, cuando la provincia tiene millones de kilómetros cuadrados", señalaron y volvieron a cuestionar el director de la agencia recaudadora.
En ese sentido, interpretaron que la elección de una de las zonas más visibles de la capital bonaerense respondió más a una búsqueda de impacto político y comunicacional que a criterios estrictamente fiscales. "Hay una intencionalidad. En tiempos donde el consumo es bajo, montar estos shows asusta al público", agregaron.
Hay una intencionalidad. En tiempos donde el consumo es bajo, montar estos shows asusta al público Hay una intencionalidad. En tiempos donde el consumo es bajo, montar estos shows asusta al público
Los comerciantes sostienen que el contexto económico actual exige medidas orientadas a incentivar la actividad y no acciones que, según entienden, pueden generar una percepción negativa entre potenciales clientes.
Pese a las críticas, remarcaron que no rechazan las inspecciones ni los controles estatales. Por el contrario, afirmaron estar "a favor de los controles para tener todo en regla", aunque rechazaron lo que consideran una utilización política de esos procedimientos. "Estamos a favor de los controles para tener todo en regla, pero no de la banalización política de los mismos", concluyeron.