El bazar Momo de La Plata fue clausurado luego de que trabajadoras denunciaran episodios de descompensación, reacciones alérgicas y dificultades respiratorias durante sus jornadas. Una empleada debió ser trasladada al Hospital San Martín y las trabajadoras señalaron presuntas irregularidades sanitarias y laborales dentro del establecimiento.
El local está ubicado en 60 entre 10 y 11. Según el relato de las empleadas, los problemas de salud se habrían registrado mientras cumplían con sus tareas habituales. En las últimas horas, al presentarse a trabajar, algunas trabajadoras se encontraron con la faja de clausura colocada en el comercio.
De acuerdo con las denuncias, en el establecimiento se percibían fuertes olores químicos y se habría detectado la presencia de ratas, excremento y orina. Sin embargo, todavía no se confirmó oficialmente que estos elementos hayan provocado los síntomas que manifestaron las empleadas.
Fuentes municipales confirmaron a 0221.com.ar la clausura del local, sin embargo por el momento no reportaron las razones formales de la medida.
La faja de clausura en el bazar Momo de 60 entre 10 y 11
¿Qué denunciaron las trabajadoras del bazar Momo de La Plata?
Una de las empleadas relató que comenzó a sentir ardor en la garganta y una reacción en la piel que, según su testimonio, avanzó hasta provocarle dificultades para respirar, inflamación corporal y dos desmayos. Frente a la emergencia, sus compañeras y personal de seguridad solicitaron asistencia médica.
En comunicación con 0221.com.ar las empleadas indicaron que las denuncia ya se hizo en el Ministerio de Trabajo. "Hay compañeras que no pueden dejar el trabajo y no pueden seguir en esas condiciones", remarcaron.
Una de las damnificadas sufrió reacciones en la piel y lo atribuyen a las condiciones de trabajo
La trabajadora fue trasladada al Hospital San Martín, donde recibió atención médica y logró ser estabilizada y dada de alta. En tanto, las empleadas expresaron preocupación por las condiciones sanitarias del local y reclamaron que se investigue el origen de los episodios.
La trabajadora sufrió una reacción alérgica y debió ser trasladada al Hospital San Martín
Las acusaciones por irregularidades laborales
Además de los reclamos sanitarios, las trabajadoras describieron presuntas irregularidades en sus condiciones de contratación. Según una de las denunciantes, parte del personal trabajaría sin registrar y recibiría descuentos salariales por llegar un minuto tarde o por no llevar la identificación.
Otro de los cuestionamientos apunta a las jornadas laborales: las empleadas aseguraron que debían permanecer ocho horas de pie y contaban con apenas 15 minutos para comer. También sostuvieron que varias compañeras comenzaron a sentirse mal y debieron acudir a centros de salud.
A estas acusaciones se sumó el señalamiento de supuestas advertencias sobre consecuencias laborales para quienes dejaran sus puestos con el objetivo de recibir atención médica. Hasta el momento, estas afirmaciones corresponden a los testimonios de las trabajadoras y no cuentan con una resolución que determine responsabilidades.
El bazar Momo antes de la clausura
Una carta documento contra la empresa
En paralelo, una de las empleadas envió una carta documento a la firma empleadora para exigir la regularización de su situación laboral y el reconocimiento de las condiciones en las que prestaba servicios.
En la notificación, la trabajadora indicó que había comenzado a trabajar el 11 de septiembre de 2026 como asesora de ventas y repositora. También detalló una jornada de lunes a lunes, de 9.30 a 18.30, con un franco semanal, y un salario de $216.000 por semana.
El interior del bazar Momo
El reclamo incluyó la inscripción laboral correspondiente, diferencias salariales, aguinaldo y vacaciones adeudadas, además de los aportes sociales y la acreditación de cobertura de una aseguradora de riesgos del trabajo (ART). La empleada estableció un plazo de dos días hábiles desde la recepción de la notificación para que la empresa respondiera a la intimación.
La clausura y el pedido de investigación
La colocación de la faja de clausura en el bazar Momo sumó un nuevo capítulo al conflicto. Las empleadas se presentaron en el lugar para cumplir con sus tareas y se encontraron con el establecimiento cerrado por disposición de las autoridades.
Una agente de Control Urbano clausurando el bazar Momo
Por ahora, resta conocer el motivo formal de la clausura, los resultados de las eventuales inspecciones y si se realizaron análisis para establecer las condiciones sanitarias del comercio. Tampoco se confirmó oficialmente el vínculo entre la presunta presencia de roedores y los problemas de salud relatados.
Mientras tanto, las trabajadoras reclaman que se esclarezca lo ocurrido y que se determinen las responsabilidades correspondientes, tanto por las condiciones sanitarias como por las presuntas irregularidades laborales.