Una organización acusada de montar un servicio de ambulancias truchas y emplear falsos médicos para atender pacientes fue desarticulada tras un megaoperativo que incluyó a La Plata y varias ciudades del Conurbano Bonaerense, junto con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).
La investigación, que duró más de cinco años, detectó presuntas estafas a obras sociales y graves irregularidades en la atención de emergencias. El procedimiento se llevó adelante mediante 38 allanamientos simultáneos en Florencio Varela, Avellaneda, La Plata, Quilmes, Berazategui, Lomas de Zamora, Tres de Febrero y CABA, según informó Infobae.
Como resultado, nueve personas fueron detenidas y otras 20 quedaron aprehendidas, a disposición de la Justicia. Según la investigación, la organización estaba liderada por una pareja de nacionalidades peruana y argentina, que tenía su base operativa en Florencio Varela. Desde allí, manejaba una empresa de asistencia médica y ambulancias privadas que funcionaba como fachada para concretar maniobras fraudulentas.
La estructura había conseguido que obras sociales como PAMI, IOMA y la del personal hotelero y gastronómico, OSUTHGRA, le tercerizaran servicios de traslados y emergencias médicas. Sin embargo, parte de las prestaciones facturadas nunca se habría realizado, mientras que otras eran ejecutadas por personas sin títulos ni habilitación profesional.
La red de falsos médicos ofrecía servicios de atención de emergecias con ambulancias que no cumplían con la regulación adecuada
Los choferes y acompañantes de las ambulancias se hacían pasar por médicos y enfermeros, utilizaban ambos sanitarios y llevaban instrumental quirúrgico para aparentar que estaban capacitados. De acuerdo con las actuaciones, cubrían turnos de 12 y 24 horas pese a carecer de conocimientos médicos.
La maniobra también involucraba a profesionales matriculados que, a cambio de pagos periódicos, facilitaban sus nombres, números de matrícula y sellos. Esos datos se utilizaban para confeccionar historias clínicas, validar diagnósticos y firmar recetas de medicamentos.
Las escuchas telefónicas que complicaron a los falsos médicos
Uno de los elementos centrales de la causa fueron las intervenciones de 13 líneas telefónicas, que permitieron reunir más de 30.000 horas de escuchas. El análisis de las comunicaciones, junto con la geolocalización y el estudio de las antenas telefónicas, ayudó a reconstruir el funcionamiento de la organización.
Según las fuentes del caso, los audios registraron conversaciones en las que los integrantes de la red asistían a pacientes sin contar con conocimientos de medicina. Uno de los aspectos más graves fue la presunta indicación telefónica de maniobras para suturar heridas durante emergencias dentro de las ambulancias.
Los líderes de la organización informaban por teléfono cómo atender las emergencias
De acuerdo con la investigación, los coordinadores les explicaban a los falsos enfermeros cómo introducir la aguja y realizar nudos en heridas abiertas, sin respetar normas básicas de asepsia ni utilizar anestesia. La finalidad habría sido evitar perder la facturación correspondiente a cada prestación médica.
Ambulancias precarias y facturas apócrifas
El circuito económico se completaba mediante oficinas administrativas y estudios contables que confeccionaban facturas presuntamente falsas, con sobreprecios por servicios de alta complejidad que no se habían prestado o que estaban a cargo de personal no calificado.
Una vez que el dinero ingresaba, la organización habría recurrido a sociedades pantalla, empresas fantasma, contratos simulados y balances adulterados para reintroducir los fondos en el circuito comercial formal. El equipo contable también habría intervenido en la tramitación de habilitaciones fraudulentas ante los organismos de control.
Durante los procedimientos se secuestraron siete ambulancias que, según la investigación, tenían ploteos falsos y carecían del equipamiento obligatorio para realizar maniobras de reanimación. También se encontraron $5.780.200, USD 19.368, 57 teléfonos celulares, cinco notebooks, 22 sellos médicos y 65 sellos de instituciones sanitarias.
Se secuestró indumentaria con el nombre del SAME y de otras empresas de emergencias
Entre los elementos incautados había, además, 19 estetoscopios, instrumentos quirúrgicos, medicamentos, uniformes con inscripciones del SAME y de empresas de emergencias médicas, y documentación vinculada con Serca Omni Salud S.A. También se hallaron recetarios de PAMI, planillas de precios de Swiss Medical, grillas de choferes y formularios médicos en blanco.
Por otra parte, los investigadores encontraron puertas y portones laterales de un vehículo con el dominio grabado que registraba un pedido por robo automotor en la comisaría Novena de Lomas de Zamora.
La causa se extendió durante más de cinco años y quedó a cargo de la UFIyJ Nº1, conducida por el fiscal Darío Provisionato, con intervención del juez de garantías Marcelo Villagra, del Juzgado Nº8 descentralizado de Florencio Varela, Departamento Judicial Quilmes. El magistrado avaló los procedimientos y dispuso el resguardo de los elementos secuestrados conforme a los protocolos vigentes.