Desde el 26 de febrero y hasta el 20 de marzo, Mercurio retrógrado activó demoras, malentendidos y revisiones. Se puede trazar un paralelismo con el inicio de este período que coincide con las complicaciones que aparecieron en Gimnasia tras un buen inicio en el Torneo Apertura, con 11 puntos en la Zona B y presencia constante en puestos de clasificación.
Sin embargo, errores individuales y puntuales, terminaron influyendo en resultados que parecían encaminados. En astrología, Mercurio rige la comunicación, los contratos, los viajes, la tecnología y los acuerdos. Cuando entra en fase retrógrada, un movimiento aparente desde la Tierra, se interpreta como un período de revisión y pausa.
Este tránsito suele coincidir con una sensación colectiva de desorden: mensajes que no llegan, discusiones por malentendidos, compras que salen mal o decisiones que después hay que deshacer, momento que parece estar atravesando el equipo dirigido por Fernando Zaniratto que en los últimos partidos, dejó escapar unidades por situaciones evitables que terminaron condicionando varios encuentros.
Uno de los focos estuvo en el arco. Tanto ante Racing, en el gol del descuento, como frente a Barracas Central, donde el equipo quedó en desventaja, y en la igualdad de Tigre, Nelson Insfrán tuvo responsabilidad directa. A esas acciones se sumó una floja respuesta defensiva que completó un combo letal para el arco mens sana.
Esas situaciones no solo significaron goles en contra, sino también un impacto anímico que modificó el trámite de partidos que parecían controlados o, al menos, equilibrados.
Expulsión Panaro River Gimnasia
Panaro y su expulsión ante River que condenó a Gimnasia.
Otro episodio determinante se dio en la segunda fecha ante River. En el Estadio Monumental, Manuel Panaro fue expulsado a los 10 minutos por un planchazo innecesario que dejó al equipo con uno menos durante casi todo el encuentro. Con ese escenario, el desarrollo se volvió mucho más complejo ante un rival de jerarquía.
Expulsiones y decisiones que cambiaron partidos del Torneo Apertura
También ante Rosario Central se produjo una acción que terminó siendo decisiva. Pedro Silva Torrejón, en lugar de despejar una pelota que tenía controlada, cedió un córner del cual llegó el 2 a 1 definitivo para el Canalla.
Ese tipo de detalles, que exceden cualquier planificación previa, terminaron marcando la diferencia en un torneo parejo como el Apertura. Gimnasia suma 11 puntos y sigue en zona de clasificación en la Zona B, pero los errores individuales aparecen como un aspecto a corregir para sostener y potenciar sus aspiraciones.