La esquina clásica de los grandes festejos deportivos volvió a ser el epicentro de la celebración de los hinchas de Gimnasia que se quedaron en La Plata sufriendo a través de la transmisión televisiva. Apenas terminado el partido las primeras bombas de estruendo y las bandera azules y blancas invadieron 7 y 50 con los cánticos de tribuna.












