Gimnasia cerró el primer tiempo ante Racing con bronca por un penal desperdiciado y una decisión arbitral que generó controversia. Tras la atajada de Facundo Cambeses a Marcelo Torres, el Lobo reclamó una invasión de futbolistas de la Academia y un adelantamiento del arquero que no fueron advertidos por el VAR.
La gran polémica de la noche en el Cilindro de Avellaneda se produjo sobre el final de la primera etapa, cuando el Lobo tuvo la posibilidad de abrir el marcador desde los doce pasos. El penal terminó en las manos de Cambeses, pero inmediatamente las protestas del conjunto albiazul apuntaron a la actuación del equipo arbitral y del VAR.
La acción nació a partir de una buena jugada colectiva del albiazul. Mateo Seoane habilitó a Bautista Barros Schelotto, cuyo envío al área impactó en la mano de un defensor albiceleste. Sin dudarlo, el árbitro sancionó la pena máxima para el conjunto dirigido por Ariel Pereyra.
Reclamaron repetición en el penal de Gimnasia.
Marcelo Torres se hizo cargo de la ejecución, aunque su remate fue contenido por Cambeses. Tras la atajada, los futbolistas triperos reclamaron que varios jugadores de Racing habían invadido el área antes del remate y que el arquero no permanecía sobre la línea de gol al momento de la ejecución.
Pese a los insistentes reclamos, el VAR no intervino y el penal no fue repetido. Para completar una acción negativa para el Mens Sana, Torres sufrió una lesión al ejecutar el disparo y debió dejar el campo de juego, generando una nueva preocupación para el cuerpo técnico albiazul.