ver más

El caboverdiano que salió campeón con Gimnasia, la Selección argentina y le dio la mano a Juan Domingo Perón

Manuel Julián Miranda, hijo de un inmigrante nacido en Cabo Verde, dejó su huella en Gimnasia como futbolista y entrenador.

Manuel Julián Miranda, hijo de un inmigrante nacido en Cabo Verde, dejó su huella en Gimnasia como futbolista y entrenador. También integró la Selección argentina campeona de los Juegos Panamericanos de 1951.

La histórica comunidad caboverdiana de Ensenada y Berisso también dejó su marca en el Lobo. Miranda, hijo de un inmigrante nacido en Cabo Verde, vistió la camiseta mens sana, fue campeón con la Selección y años más tarde condujo al club a la conquista del Torneo Promocional 1967.

Un futbolista con raíces caboverdianas

Manuel Julián Miranda fue hijo de Augusto Manuel Miranda, nacido en Cabo Verde, y se convirtió en uno de los representantes de la comunidad caboverdiana que dejaron su huella en el deporte de la región.

Como futbolista defendió la camiseta de Gimnasia entre 1951 y 1957, período en el que disputó un total de 31 partidos oficiales. Su carrera profesional, sin embargo, se vio interrumpida prematuramente por una lesión de rodilla que lo obligó a retirarse antes de lo previsto.

Miranda integró la Selección argentina siendo jugador de Gimnasia.

Ese mismo 1951 también fue uno de los momentos más importantes de su etapa como jugador. Integró la Selección argentina que obtuvo la medalla de oro en los Juegos Panamericanos disputados en Buenos Aires y participó de la ceremonia inaugural, donde recibió el saludo del entonces presidente Juan Domingo Perón.

El técnico que llevó a Gimnasia a un título oficial

Tras dejar el fútbol profesional, Miranda inició una extensa etapa como entrenador en Gimnasia. Comenzó trabajando en las divisiones inferiores, luego dirigió la Reserva y finalmente asumió al frente del plantel de Primera División.

Su mayor logro llegó en 1967, cuando condujo al Lobo al título del Torneo Promocional, una competencia oficial organizada por la AFA que reunió a los equipos ubicados en el séptimo y octavo puesto de las dos zonas del Campeonato Metropolitano de ese año, además de los cuatro conjuntos del interior que habían perdido las finales del Torneo Regional.

El saludo de Miranda con Juan Domingo Perón.

Bajo su conducción, Gimnasia disputó 14 partidos, con un saldo de 10 victorias, dos empates y apenas dos derrotas. La campaña terminó con la vuelta olímpica y una imagen que quedó en el recuerdo: los futbolistas levantándolo en andas para celebrar la consagración.

Tres etapas al frente del Lobo

El inicio del Campeonato Metropolitano de 1968 marcó un cambio de escenario. El equipo no pudo sostener el rendimiento y Miranda dirigió ocho encuentros, con un balance de una victoria, un empate y seis derrotas.

Años más tarde volvió a hacerse cargo del primer equipo de manera interina en otras dos oportunidades. En el Campeonato Nacional 1971 estuvo al frente en seis partidos, con tres empates y tres caídas, mientras que en el Metropolitano de 1972 dirigió diez encuentros, en los que consiguió dos triunfos, dos igualdades y sufrió seis derrotas.

Más allá de esos resultados, Manuel Julián Miranda ocupa un lugar en la historia de Gimnasia por haber sido protagonista tanto dentro de la cancha como desde el banco de suplentes y por representar el legado de una comunidad caboverdiana profundamente vinculada con Ensenada, Berisso y la identidad de la región.

Te puede interesar