“El match tradicional para el football platense va a realizarse esta tarde en el estadio que el Club de Gimnasia y Esgrima posee en el predio del Bosque. Nuevamente se encontrarán, pues, en la palestra, los dos equipos que encarnan en nuestra ciudad el mayor poderío y el mayor prestigio, dividiendo las simpatías de los entusiastas por el popular deporte”, así anunciaba el diario centenario de la ciudad el tradicional duelo platense a jugarse el domingo 3 de mayo de 1925, en cabeza de página y a cuatro columnas con las novedosas piezas fotográficas de los jugadores titulares de un lado y otro.
“Reina acerca del encuentro un interés extraordinario”, convocaba el matutino al recientemente inaugurado estadio del Bosque (el debut había sido en abril de 1924), al que también se identificaba, en esos tiempos fundacionales del fútbol local, como la cancha del Observatorio por su obvia cercanía con el edificio de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).
Intenso fue el tradicional pleito local, aquel de 1925 que terminó igualado. Luchado por la lluvia del sábado previo que había anegado gran parte del field de Gimnasia y que hizo que el partido se jugara, por momentos, bajo un lodazal que alteró cualquier alternativa de pelota al piso y buen pie. Y por la tangana entre varios de los players después de un encontronazo entre Juan Crocce, defensor albirrojo, y Roberto Felices, que derivó de inmediato en una arremetida del delantero Juan Irurieta contra el half tripero.
Clásico pltense 1925
El Bosque recibiendo su primer clásico platense de la historia.
Fue trompada y a la cara. Varios hinchas saltaron al campo de juego para aportar a la batalla y el clásico a punto estuvo de suspenderse. Pero siguió y los goles recién llegaron en el ST. Convirtieron Roberto Bacci, para el local, y Manuel “Nolo” Ferreira, en la visita. Fue 1 a 1.
Aunque ese de 1925 por el torneo de la disidente Asociación Amateurs debió no ser el primero. Hubo uno anterior a disputarse por la 2° fecha de la Copa Competencia 1924 (un concurso similar a la actual que jugaban los clubes de Primera División pero divididos en zonas de seis equipos) pautado originalmente para el 29 de mayo de 1924. Pero el partido tuvo diversas postergaciones durante el año y el Lobo fue declarado ganador, porque Estudiantes, ya sin chances de clasificar a semifinales, había licenciado a su plantel: el match jamás se jugó. Nada novedoso: una práctica usual de época cuando las competiciones oficiales se extendían hasta ya bien entrado el mes de diciembre o, incluso, enero.
El clásico platense N° 103 en el Bosque
Tomando como inicio el partido de 1924 definido en los escritorios por la Copa de Competencia, Gimnasia acumula 102 partidos recibiendo a Estudiantes en su histórico reducto de Iraola y 118. En 100 de ellos actuó de local (hubo dos que se completaron por diversas incidencias en Quilmes, el de 1959 y el de 1969) y en dos clásicos, curiosamente, los partidos se programaron en condición de neutral: fueron los disputados por el desempate de la primera fase de la Copa de Competencia 1945 (lo ganó Estudiantes 2 a 1 en el Bosque y pasó de ronda) y el empate 1 a 1 por el interzonal de la 6° fecha del Torneo Nacional 1973.
Entre partidos oficiales de campeonatos y copas jugados durante el amateurismo y el profesionalismo, el Lobo en el Bosque acumula 30 plenos contra Estudiantes, con 34 empates y 22 victorias del Pincha, sobre un total de 86 partidos jugados. A ellos se le suman los 16 encuentros amistosos en los que Gimnasia y Estudiantes hicieron duelo en el Estadio Juan Carmelo Zerillo.
Portada clásico
El clásico del Torneo Nacional 1973.
Allí, se da una llamativa superioridad de los albirrojos, que suman 8 triunfos, contra 4 de los albiazules y otros 4 empates, totalizando los 102 partidos en los que triperos y pinchas se enfrentaron en la cancha del Bosque entre 1925 y 2025.
Para el recuerdo
En orden cronológico, desde los tiempos del fútbol amateur, Estudiantes sacó ventaja en los primeros clásicos jugados en terruño tripero. El primero en cancha fue empate (el arriba reseñado de 1925), pero después el Pincha se impuso consecutivamente en los duelos por los campeonatos de 1926 y 1927 (victorias por 3 a 1 y 3 a 0, respectivamente).
Pasarían cuatro años para que el clásico volviera a tener como escenario la cancha albiazul, hasta el inicio del profesionalismo por la 4° fecha del campeonato de la Liga Argentina de Football. Esa tarde fue empate 1 a 1. En 1932, Estudiantes volvería a sacar pecho en el Bosque con otra victoria (3-2) y recién en 1933, en la recordada campaña del equipo de “El Expreso”, el Lobo rompería la racha y derrotaría por primera vez a su rival de siempre ganándole 1 a 0 con un gol del juvenil Emilio Del Prette. ¿La particularidad de aquella invernal jornada del 16 de julio de 1933? Gimnasia presentó un once con mayoría de jugadores de división intermedia por una protesta del plantel superior, que reclamaba un premio por terminar puntero la primera rueda del campeonato. Aún con el team de Reserva, el Lobo se impuso por 1 a 0.
Por el lado albirrojo, ninguno como reaseguro en la memoria popular intangible del hincha como el 6 a 1 del 7 de julio de 1968, en lo que es, hasta ahora, la máxima goleada de Estudiantes contra Gimnasia en el Bosque. Un clásico aquel, recuerdan las misivas, sin equivalencias entre el equipo de Zubeldía que llegó al Bosque como campeón de América y obtuvo la resonante victoria con dos goles de Echecopar, otros dos del “Bocha” Flores, uno de Conigliaro y el restante de Segovia en contra.
Cláscio Platense 1968
El clásico platense de 1968.
Hubo duelos inolvidables en distintas épocas cuando los amistosos eran más regla que excepción, sobre todo en las noches de la década de 1970 con los tradicionales duelos de la Copa Rucci y Diario El Día. La revancha de la Rucci 1970 se jugó con clima espeso. En la ida, un encontronazo entre el “Narigón” Bilardo y el “Loco” Gatti había terminado con fractura en la nariz del arquero tripero, lo que encima le imposibilitó estar en la revancha.
Lo reemplazó el juvenil Juan Hutchinson, víctima de un inesperado gol desde la mitad de la cancha, de cabeza, del defensor nicoleño Rubén Pagnanini, quien tras la conquista no tuvo reparos en ir a consolar al golero junto a la “Bruja” Verón. Gestos de confraternidad y de otras épocas. El Pincha ganó esa noche 3 a 1.
Más acá en el tiempo, en el Torneo Clausura 2005 se jugaría el último partido en el Bosque con las dos parcialidades en cancha. Triperos y pinchas en las gradas una misma tarde. Clásico inolvidable para el Lobo que dirigía Pedro Troglio. La última goleada de Gimnasia sobre Estudiantes, la tarde del 12 de junio de 2005, el 4 a 1 con los goles de Enría (2), Goux y el uruguayo Vargas.
El clásico récord
El clásico del 5 de diciembre de 2021, por la fecha 24 de la Liga Profesional, selló su pertenencia en el listado de gala del tradicional duelo, de esos partidos que son excepción a la regla. Hubo cinco goles en un solo tiempo, algo que no sucedía en el clásico platense desde 1971, y ocho gritos en total en un mismo partido por primera vez en la historia de la lidia local.
Gimnasia Pulga Rodríguez gol.png
El Pulga Rodríguez festejando uno de sus tres goles ante Estudiantes.
El PT fue 3 a 2 para Gimnasia, que enseguida amplió a través de un penal del “Pulga” Rodríguez, la gran figura de aquella tarde que hizo tres de los cuatro goles triperos. El 4 a 4 final fue más festejo albirrojo tras remontar un 2 a 4 y una goleada en contra que se antojaba como posible. Pero el tucumano Luis Miguel quedó en la historia grande del clásico: ese día en el Bosque, se convirtió en el primer futbolista tripero en marcarle tres goles a Estudiantes en una misma tarde.
El clásico platense en el Bosque
Partidos jugados: 102*
Triunfos oficiales de Gimnasia: 30.
Triunfos oficiales de Estudiantes: 22.
Empates oficiales: 34.
Triunfos amistosos de Gimnasia: 4
Triunfos amistosos de Estudiantes: 8.
Empates amistosos: 4.
* Hubo dos clásicos siendo local Gimnasia (en 1959 y 1969) que se completaron en el Estadio Centenario de Quilmes.