Cinco minutos antes de que Estudiantes se pusiera al frente en el marcador, fue Vélez el que acorraló al equipo de Eduardo Domínguez en su arco y estuvo a punto de ponerse en ventaja en la final de la Copa de la Liga que tiene lugar en Santiago del Estero.
El protagonista de la jugada que paralizó a todo el estadio Madre de Ciudades y al resto del pueblo pincharrata que se quedó en La Plata fue Christian Ordóñez, uno de los mejores del Fortín.
El mediocampista tomó la pelota en soledad a varios metros de afuera del área que defiende Matías Mansilla para rematar desde lejos con la intención de darle al primer palo del arquero Pincha. El tiro sorprendió a todos ya que hasta al propio arquero, que vio pasar la pelota estático bajo los tres palos. Para fortuna y alivio de todos los hinchas albirrojos el remate pegó en el travesaño y fue despejado rápidamente del área.
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El tiro que asustó a todos en Estudiantes.
La acción fue parte de la oleada velezana de los primeros quince minutos del encuentro, donde el equipo de Gustavo Quinteros apabulló a los de Domínguez tomando protagonismo con la pelota e intentando llegar por las bandas. Sin embargo, nada de esto funcionó ya que en una jugada que pareció ser de laboratorio, el Pincha se puso arriba a los pocos minutos del tiro de Ordóñez cuando Eros Mancuso la tomó también desde fuera del área y la colocó en el segundo palo de Tomás Marchiori.