El gol de Luciano Giménez a los 47 minutos del segundo tiempo, evitó la derrota de Estudiantes y la victoria de Gimnasia en el clásico platense. El delantero, que había ingresado a la media hora del complemento, le terminó dando una alegría al Pincha que veía cómo se le escapaba el partido. Pero quien dio la nota, fue Lucas Alario.




