"Judas": El mensaje de un hincha de Estudiantes para Santiago Ascacíbar por su ida a Boca
El pase de Santiago Ascacíbar a Boca marcó el clima en UNO, donde Estudiantes ganó 2-1 por el Torneo Apertura 2026 en un partido atravesado por la tensión.
El cruce entre Estudiantes y Boca por la segunda fecha del Torneo Apertura 2026 estuvo condicionado por la salida deSantiago Ascacíbar al Xeneize. En el Estadio UNO, la bronca de los hinchas se hizo sentir antes y durante el partido, que terminó con triunfo albirrojo.
El partido comenzó a jugarse mucho antes del pitazo inicial. La confirmación de la transferencia de Ascacíbar a Boca alteró el clima en La Plata y generó una ruptura emocional con gran parte de la hinchada de Estudiantes, que expresó su descontento de distintas maneras.
En las horas previas, un detalle llamó la atención en la tienda oficial del club: las camisetas de la temporada 2026 con el nombre y el número del mediocampista aparecieron rebajadas, en una señal leída como un intento de desprenderse rápidamente de todo símbolo vinculado al ex capitán.
Ya con el encuentro en marcha, las tribunas marcaron el pulso desde el inicio. El canto “el que no salta es un traidor” sonó con fuerza y estuvo dirigido al volante central, que siguió el partido junto a sus nuevos compañeros, mientras también aparecieron imágenes que lo comparaban con Judas Iscariote.
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"Judas", el mensaje de un hincha de Estudiantes a Santiago Ascacíbar
Ese gesto se sumó a otras manifestaciones, como la decisión de una filial que anunció el cambio de su nombre, dejando atrás la referencia al jugador para pasar a llamarse “Lealtad Pincharrata”, en un mensaje directo tras su salida rumbo a un rival histórico.
El partido, los goles y el desahogo final de Estudiantes
En lo futbolístico, Estudiantes logró abstraerse del contexto y mostró pasajes de claro dominio. El equipo de Eduardo Domínguez sacó ventaja en el primer tiempo con dos goles de pelota parada, convertidos por Santiago Núñez y Leandro González Pírez.
Aunque el Pincha tuvo chances para ampliar la diferencia, terminó sufriendo tras el descuento de Boca. El pitazo final selló el 2-1 y desató un festejo intenso, cargado de alivio y desahogo, que funcionó como una reivindicación simbólica en una noche atravesada por la polémica y la herida aún abierta por la salida de Ascacíbar.