Guido Carrillo sigue haciendo historia con la camiseta de Estudiantes. Después de su doblete ante Universidad Católica de Chile, que le permitió llegar a los 13 goles en la Copa Libertadores y alcanzar en lo más alto de la tabla histórica del club a Juan Ramón Verón y Mauro Boselli, el delantero recibió una felicitación muy especial de Juan Sebastián Verón.
El presidente del Pincha utilizó sus redes sociales para reconocer el logro de Carrillo y destacó el momento que atraviesa el atacante. "¡Qué grande, Guido! Merecido momento", escribió el máximo dirigente albirrojo junto a una imagen del delantero levantando los brazos y celebrando ante los hinchas.
La particularidad es que Carrillo alcanzó justamente a dos nombres que tienen un vínculo especial con la historia del León. Por un lado, Juan Ramón Verón, ídolo del club y padre de la Brujita; por el otro, Boselli, uno de los máximos goleadores de la historia reciente del club y referente de la conquista de la Copa Libertadores 2009.
Las palabras de Juan Sebastián Verón a Guido Carrillo.
Guido Carrillo, en la historia grande de Estudiantes
El delantero de Magdalena tuvo una noche inolvidable ante la Católica. Con sus dos goles en el triunfo 3 a 0, Carrillo llegó a los 13 tantos en la Libertadores y se metió en la cima de la tabla histórica de goleadores de Estudiantes en la competencia.
De esta manera, el atacante quedó a un solo gol de convertirse en el máximo goleador en soledad del Pincha en la historia del certamen continental. Con la clasificación a los cuartos de final todavía por delante, tendrá nuevas oportunidades para superar a dos nombres que dejaron una huella enorme en la institución.
Además, Carrillo alcanzó los 77 goles oficiales con la camiseta de Estudiantes y se metió entre los 15 máximos goleadores históricos del club. Su presente en la copa internacional, por lo tanto, no solo es importante para el equipo de Alexander Medina, sino que también le permite seguir escalando en las principales estadísticas de la historia albirroja.
El reconocimiento de Verón le puso un condimento especial a una marca que ya era histórica: Carrillo alcanzó a su padre y a Boselli y quedó a las puertas de convertirse en el máximo goleador de Estudiantes en la Copa Libertadores.