El Tribunal de Disciplina de la Asociación Platense de Básquet sancionó con 3 años y 6 meses de suspensión a Ulises Juambelz, jugador de Náutico Ensenada, por la agresión a un árbitro y las amenazas ocurridas después del partido ante Astillero Río Santiago, que terminó 88 a 66.
Según el informe de los árbitros Marcelo Chediak y Lautaro Palacios, una vez finalizado el encuentro, Juambelz se dirigió hacia ellos de manera agresiva, profirió insultos y amenazas e intentó golpear de puño al segundo juez. Al intentar contenerlo, Chediak fue embestido y terminó impactando contra un automóvil estacionado.
La situación continuó hasta que intervinieron delegados de ambos clubes y efectivos policiales. De acuerdo con el informe, el jugador también lanzó amenazas mientras era apartado del lugar. Ante lo ocurrido, el segundo árbitro radicó una denuncia policial.
Además, Chediak debió realizarse estudios médicos por los dolores provocados por el golpe. El certificado incorporado al expediente constató una fisura en una de sus costillas.
La agresión en el básquet platense.
La agresión, las amenazas y la denuncia en el básquet de La Plata
En su descargo, Juambelz reconoció que tuvo una reacción desmedida y pidió disculpas, aunque negó haber empujado intencionalmente al primer árbitro y haber amenazado de muerte o agredido físicamente al segundo.
También sostuvo que atravesaba una situación de vulnerabilidad psicológica por la inminente operación de su padre y denunció haber sufrido una situación de acoso sexual durante el partido, hecho que pidió que también fuera investigado.
El Tribunal consideró acreditada la agresión y las lesiones del árbitro y señaló que las circunstancias planteadas por el jugador no alcanzaban para justificar su conducta, aunque fueron tenidas en cuenta al momento de determinar la pena. También remarcó que Juambelz era reincidente, ya que había recibido dos fechas de suspensión en otro expediente durante 2026.
Finalmente, el Tribunal de Disciplina de la APB resolvió aplicarle a Juambelz 3 años y 6 meses de suspensión. A su vez, ordenó iniciar una causa disciplinaria a partir de la denuncia de acoso realizada por el jugador y dar intervención al club Astillero Río Santiago y al Colegio de Árbitros de La Plata.