Lionel Messi realizó un posteo en Instagram para despedir a su papá, Jorge Messi, quien falleció el pasado sábado en la ciudad de Rosario, generando un enorme dolor y conmocionando al mundo del fútbol en general que se volcó masivamente a apoyar al capitán de la Selección argentina.
A días del triste desenlace, el futbolista rosarino decidió compartir una reflexión sobre el dolor que le produjo la pérdida de su padre. "No se cómo seguir", expresó en el marco de un extenso mensaje en el que también hizo una reflexión sobre el Mundial 2026 disputado en Estados Unidos, México y Canadá.
El futbolista también contó cómo atravesó el último Mundial mientras la salud de su papá empeoraba y las conversaciones que quedaron pendientes. "Pa, todavía no puedo creer que te hayas ido. No caigo, o mejor dicho, no quiero caer", comenzó Messi. El rosarino reconoció que todavía no puede imaginar una vida sin las conversaciones que mantenían y lamentó el momento de su muerte: "Sé que estabas sufriendo y que es lo mejor, pero te fuiste muy pronto. Todavía nos quedaba mucho por disfrutar juntos".
Uno de los recuerdos que atravesó su despedida estuvo relacionado con el último Mundial. Messi contó que Jorge insistía para que disputara el torneo y que su estado se complicó pocos días antes del inicio. "Era la primera vez que no ibas a estar en un torneo", recordó. Su madre, mientras tanto, le decía que podría recuperarse y viajar.
El recuerdo de su padre y el último Mundial
Según relató en su mensaje, Messi se aferró durante la competencia a la posibilidad de que su padre pudiera verlo. "Yo te decía que íbamos a llegar a la final así podías viajar", recordó. Sin embargo, con el paso de los partidos empezó a comprender la situación: "Cada vez que terminaba un partido esperaba y extrañaba tu mensaje. Ahí me di cuenta de que la situación era fea de verdad".
Esa ausencia también estuvo presente mientras el equipo avanzaba en el torneo. "No dejaba de pensar en llegar lo más lejos posible, para darte tiempo y que vieras un partido", escribió y aunque finalmente llegó a disputar la definición, Jorge no pudo acompañarlo. En esa línea, el capitán albiceleste también contó las dificultades físicas que atravesó durante aquella final. "No pude, las piernas no me daban más. Esta vez intenté ir contra mi físico, pero no pude. Nunca pude sentirme bien", explicó. Tras regresar, encontró a su padre en un estado que tampoco les permitió conversar sobre lo ocurrido durante el torneo.
Lionel Messi junto a sus padres, Jorge Messi y Celia María Cuccittini
"Cuando llegué creías que habíamos perdido la final por penales. No pudimos hablar de nada de todo lo que pasó. No pudiste disfrutar nada", relató. Pese a no haber conseguido el título, Messi rescató la decisión de participar: "Una vez más, tenías razón: tenía que estar y jugarlo".
La muerte de su padre también abrió interrogantes sobre su futuro. "No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir", reconoció Messi. Incluso planteó dudas sobre cuánto tiempo continuará dentro de una cancha: "Yo solo jugaba al fútbol y ahora tengo bastantes dudas de que vaya a seguir haciéndolo por mucho tiempo más".
La despedida terminó con una referencia a sus propios hijos y a la manera en que buscará mantener presente a Jorge. "Te voy a extrañar mucho, pero siempre vas a estar presente, y sobre todo en la educación de mis hijos", expresó Messi. Según explicó, intenta criarlos a partir de lo que aprendió de sus padres.
"Les enseño y los educo como ustedes lo hicieron conmigo", escribió antes del cierre. Finalmente, Messi dejó sus últimas palabras para Jorge: "Descansá en paz y cuidanos desde arriba como lo hacías acá. Gracias por todo". Y terminó el mensaje con una frase dirigida a su padre: "Te amo, pa".
El mensaje completo de Lionel Messi
Pa, todavía no puedo creer que te hayas ido. No caigo, o mejor dicho, no quiero caer. Se me hace muy difícil imaginarme que ya no te voy a ver más, que no vamos a hablar más. Sé que estabas sufriendo y que es lo mejor, pero te fuiste muy pronto. Todavía nos quedaba mucho por disfrutar juntos.
Tanto me pedías que juegue el último Mundial y días antes de empezar fue cuando peor te pusiste. Era la primera vez que no ibas a estar en un torneo, pero mamá me decía que ibas a estar mejor y que ibas a estar bien para poder viajar. Yo te decía que íbamos a llegar a la final así podías viajar.
Cada vez que terminaba un partido esperaba y extrañaba tu mensaje. Ahí me di cuenta de que la situación era fea de verdad. Así y todo, no dejaba de pensar en llegar lo más lejos posible, para darte tiempo y que vieras un partido. Llegamos a la final y no pudiste estar. Quería ganarla para llevártela y mostrarte una nueva. No pude, las piernas no me daban más. Esta vez intenté ir contra mi físico, pero no pude. Nunca pude sentirme bien.
Cuando llegué creías que habíamos perdido la final por penales. No pudimos hablar de nada de todo lo que pasó. No pudiste disfrutar nada. No fuimos campeones, pero no sabés cómo disfrutamos cada partido. Una vez más, tenías razón: tenía que estar y jugarlo.
Te cuento esto porque fue lo único que no pudimos hablar, porque todo lo demás ya lo sabés. Hablábamos todos los días y nos veíamos cuando se podía por mis compromisos.
No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir. Yo solo jugaba al fútbol y ahora tengo bastantes dudas de que vaya a seguir haciéndolo por mucho tiempo más. Estuviste al lado mío desde el principio, faltaba tan poquito para el final. ¿Por qué no aguantaste ese poquito más y terminábamos juntos?
Sé que tu felicidad era ver bien a tu familia, a tu mujer, a tus hijos y, sobre todo, sin que se enteren los otros, verme jugar a mí...
Desde chiquito siempre fue así. Me llevabas a todos los entrenamientos apenas llegabas de trabajar. A muchos me llevaba mamá porque vos estabas trabajando.
Obviamente, a los partidos no faltabas a uno. Cómo sufrías viéndome y cómo disfrutabas, aunque nunca me regalabas muchos elogios.
Fuiste papá, amigo y representante. Siempre eras la persona que tenías que ser en cada momento y nunca te equivocaste en nada. Más allá de algunos reproches o peleas, siempre tenías razón. Al final se terminaba dando como vos decías.
Te voy a extrañar mucho, pero siempre vas a estar presente, y sobre todo en la educación de mis hijos, porque les enseño y los educo como ustedes lo hicieron conmigo.
Descansá en paz y cuidanos desde arriba como lo hacías acá. Gracias por todo.
Te amo, pa