A pesar de que la asamblea convocada para renovar autoridades en el Club Santa Bárbara haya sido impugnada, la Dirección Provincial de Personas Jurídicas (DPPJ) había resuelto que carecía de validez, nada cambió en la institución de La Plata, aunque se esperan novedades.
La DPPJ fundamentó que “para la convocatoria a elección de autoridades contaban con tres meses a partir de la fecha de cierre del ejercicio económico (31 de octubre), sosteniendo su criterio en las facultades de interpretación que detenta la Comisión Directiva sobre los articulados del propio estatuto social y su reglamentación".
En base a esto, a comienzos de abril, el organismo intimó a la actual dirigencia a pedido de un grupo de socios, por supuestas irregularidades. En aquella oportunidad, el presidente del Club Santa Bárbara, Rául Arrarás, explicó que “había un llamado a Asamblea a medio término, que estaba fuera de término, para diciembre pasado. Un grupo de socios consideró que teníamos el mandato vencido”.
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El Club Santa Bárbara atraviesa un complejo momento institucional.
Desde el espacio Sumando Santa se impugnó la mencionada asamblea y ahora siguen esperando que firme la resolución la Cámara Civil, o en el caso de que la dirigencia interponga un recurso de amparo ante la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, habrá que esperar lo que se resuelva judicialmente.
Según se informa, la renovación de autoridades no consta en el libro de actas que está en Personas Jurídicas, donde, según se detalla, lo dejaron obligatoriamente porque no se los querían recibir, y sin eso, por ejemplo, las cuentas y cuestiones legales del club siguen figurando a nombre y bajo responsabilidad de Raúl Arraras y Santiago Benítez.
El descargo desde la oposición del Club Santa Bárbara
Eugenia González Landa, del espacio Sumando Santa, en diálogo con 0221.com.ar, fue muy clara al referirse al respecto: “Celebraron una Asamblea que no tiene ninguna validez, porque hay una intervención dispuesta por personas jurídicas, confirmada por la Cámara de Apelaciones, e incluso un dictamen de la autoridad de aplicación que específicamente aclaraba que esta asamblea no tenía validez”.
“De todas formas, siguieron con el espectáculo, y un supuesto orden del día, proclamando nuevas autoridades porque nosotros, obviamente no presentamos ninguna lista. De ninguna forma íbamos a convalidar la realización de un acto sin ningún tipo de legalidad”, completó diciendo.