viernes 04 de septiembre de 2026

El día que Juan Sebastián Verón sorprendió a todos: jugó en Estrella de Berisso a los 41 años

Anécdotas inéditas de un domingo que marcó al fútbol local cuando Juan Sebastián Verón jugó en Estrella de Berisso, siendo presidente de Estudiantes.

El domingo 4 de septiembre de 2016 se jugaba una fecha oficial de la Liga Amateur Platense, y en Estrella de Berisso una de las tardes más especiales, con la presencia como titular de Juan Sebastián Verón, quien con 41 años era presidente de Estudiantes.

La Cebra pudo vencer como local a San Lorenzo de Villa Castells por 1 a 0, con gol de la famosa figura que todavía tendría más hilo en el carretel ya que, en esos meses, preparaba su vuelta al profesionalismo. Pero en Berisso quedó mucho más que un partido. Quedó inaugurada una tribuna nueva y una comunidad futbolera agradecida de por vida por la experiencia.

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La famosa Bruja por entonces ya se convertía en un talismán en esta pasión del fútbol amateur que une a todos los barrios, ya que cuatro años antes había pasado por el Club Brandsen, donde en el último partido también convirtió un gol y valió un título.

Aquello de la ciudad de Berisso, en 8 y 169 —donde hoy el club además juega un torneo de AFA—, fue el dulce gusto de un día, ya que Verón jugaría un solo partido por la tercera fecha del Torneo Clausura 2016.

El festejo de Juan Sebastián Verón sobre el final.

El festejo de Juan Sebastián Verón sobre el final.

Con más honor que obligación, cumplió los 90 minutos y terminó con un final feliz. Si bien muchos afirman que “todo el gol” fue de Gabriel Valdez, el árbitro se lo dio a Verón, que empujó el balón casi sobre la raya, mientras muchos visitantes protestaban por un supuesto fuera de juego. "Fue un gol de nueve pescador, a lo Palermo", dijo en un reportaje, aún con la camiseta albinegra empapada de sudor: “Vamos a replantear la posición con el técnico”.

¿Quié convenció a Juan Sebastián Verón para volver a jugar?

El director técnico era Christian Serrano, el actual analista táctico de videos de Estudiantes. Al mirar atrás, le un recuerdo de los más emotivos, porque de Estrella es hincha, ex jugador, y allí nació como técnico desde infantiles, juveniles y primera.

En diálogo con 0221.com.ar contó los pormenores que desembocaron en la llegada de la gran figura al señero club barrial. “Ese año 2016 jugamos contra Atlas por Copa Argentina, en Salta, y estando allá nos confirman un amistoso con el Inter de Italia, en Estados Unidos. En la noche previa al partido empezamos a hacer los trámites online para las visas norteamericanas. Y Agustín Alayes (entonces secretario técnico del Pincha) me dice que estaba muy bien físicamente. Aproveché para tirarle ‘en broma’ que necesitaba un central para Estrella. Le propuse que viniera y para sorpresa mía no me dijo que no. La charla quedó en eso. Fuimos al partido con el Inter. Y en la mañana anterior al juego, con Sebastián Verón fuimos a hacer unas compras para la oficina de tecnología. Estábamos en New Jersey y fuimos en tren a Manhattan. En el viaje me preguntó cómo estaba Estrella y le dije que estaba intentando convencer a Agustín para que se sume y, claro, aproveché para decirle que lo acompañe. “Bueno, hagamos una cosa, si Agustín va, voy con él”.

Christian Serrano fue el primero que llamó a Juan Sebastián Verón.

Christian Serrano fue el primero que llamó a Juan Sebastián Verón.

Todo se precipitó desde la primera aparición en Berisso, para una práctica, tanto de Agustín Alayes como de Verón. El nombre y el escudo de Estrella se viralizó y el “clima” fue en aumento no solo en Estrella sino en cada club liguista. Para Serrano, fue tocar el cielo con las manos, aunque de aquel partido histórico no recuerda casi nada, ya que la emoción terminó embargado cada rincón de su ser.

Verlo entrar con la negra y blanca a nuestro predio Chiche Vicente es algo que no voy a olvidar”. Por su parte, Alayes se quedó sin jugar a raíz de una lesión. Verón, que llevaba la 11, lució botines negros de la marca de las tres tiras, las medias bajas y en la diestra una de sus clásicas tiritas de vendaje.

Los testimonios de los jugadores de Estrella de Berisso

Los separa diez años de esa jornada nublada, y al día de hoy permanecen dos jugadores en el actual equipo de Estrella, Enzo Oviedo y Maximiliano Benítez. “En la arenga previa habló Verón y dijo que nosotros no necesitamos el dale dale, que ya lo teníamos para ir a laburar y después venir a jugar. Después en el partido se vio toda la calidad”, revela a 0221.com.ar el Galgo Benítez.

El jueves anterior al partido, mientras hacíamos una práctica de fútbol, un compañero (Nacho Olivera) lo nombraba como Pela. En un momento Verón frenó y le dijo… no me digas más Pela, decime Seba”. Las anécdotas son diversas. A la mayoría de sus compañeros los doblaba en edad, como a David Eslaibe, que tenía la 10 y terminó fallando un penal, “de los nervios”.

Verón y su pegada de siempre.

Verón y su pegada de siempre.

En la defensa, Carlos Maldonado, un zaguero fuerte y pincharrata de cuna, vivía un sueño despierto. Es que a los once años, cuando quería acercarse algún día a la meta de profesional, viajaba de Berisso a City Bell, tomándose cuatro micros. Enhebrando recuerdos en su mente, Maldonado desliza que “alguien en el vestuario quiso ayudarlo con el bolso y él respondió de forma natural: ‘Dejá, está todo bien, yo soy uno más". La anécdota desnuda un temperamento y una actitud de quien pasó por tantas batallas deportivas en todos los niveles.

Enzo Oviedo, hoy con 41 años —los que tenía Verón cuando jugó en Estrella— evocó que “quise tirar un caño y lo erro, salió la contra y nos termina salvando Naón, nuestro arquero. Sebastián me pegó una linda cagada a pedo”.

Carlos Crisci, el presidente que le dio la bienvenida, se emociona a sus 61 años de solo pensar en lo vivido como dirigente entre 2005 y 2021; ya jubilado y alejado de la dirigencia de bien público, contó a este medio: “Traté de que se sienta cómodo, pero no involucrándose mucho, Verón venía de la mano de Christian, que ama a Estrella, y tenía todo el manejo del grupo y grandes ideas futbolísticas. Sebastián hizo todo lo que pudo, porque era presidente de Estudiantes y le llevaba mucho tiempo y responsabilidades. Generó entusiasmo, sobre todo por lo que dejó en juveniles y en infantiles”.

Verón en el final del partido.

Verón en el final del partido.

Situaciones de familia Verón se mezclaron en el mismo encuentro de fútbol, ya que el ex jugador de la Selección argentina tuvo que enfrentar a Joel Verón, uno de sus sobrinos. Además, Berisso significa para Juan Sebastián la crianza de su padre Juan Ramón Verón, además de queridos tíos y abuelos que se afincaron muy cerca de la sede del Villa San Carlos. El recordado wing zurdo había vivido en la ciudad del inmigrante hasta 1964.

El final de una tarde inolvidable en Berisso

Cuando terminó el encuentro, en vestuarios, uno de los pibes recomendó al 11 que se apurara para aprovechar el agua caliente de las duchas. A ese “se te va a enfriar el agua”, la Bruja le bajó con sinceridad: “¿Sabes las veces que me bañé con agua fría…?”. El jugador amateur retrucó con una sonrisa de oreja a oreja: “¿En el Manchester salía el agua fría?”. Ya habían triunfado y la leyenda quedó instalada en el club que cuenta más títulos en la historia del fútbol local. Ese año, el Clausura se lo llevó Nueva Alianza, con 35 puntos, escoltado por CRIBA, con 34, seguido por Porteño 26, ADIP y Estrella 25. Al siguiente torneo, Serrano y sus muchachos lograron campeonar tras un arduo triangular de desempate con CRIBA y Alianza.

Después, el ídolo escribió otra historia. Volvió a entrenarse con un preparador físico y le prometió a sus pares de Comisión Directiva que jugaría la Copa Libertadores 2017 si vendían el 65% de los palcos del nuevo estadio. Y cumplió. A los 42 años, a principios de 2017, vivió su segunda vuelta como jugador y su temporada número once en Estudiantes.

Serrano atesoró siempre aquel momento como un “regalo del fútbol”, y pasados unos meses se encontró con una sorpresa más. Era una noche en el estadio de Barcelona de Guayaquil en Ecuador, y el analista táctico de video recibe de manos del árbitro una planilla. Caminó por la zona de vestuarios hasta entregársela a un administrativo. Pero antes, tomó la lista de buena fe y leyó algo que parecía dictarle el alma. En la planilla donde figuraban los datos completos de cada jugador, desde el número de dorsal hasta el peso, altura y edad, vio el detalle que faltaba. El club de procedencia de Juan Sebastián Verón llevaba escrito un grato nombre: Estrella de Berisso.

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