A 50 años del último golpe de Estado, Villa San Carlos realizó un emotivo homenaje a la familia Grilli-Vasillof, víctima de la última dictadura cívico-militar. La institución de Berisso, presidida por Juan Manuel Córdoba, los declaró socios honoríficos en reconocimiento a su historia.
El hecho que marcó a la familia ocurrió el 25 de marzo de 1976, cuando fuerzas represivas irrumpieron en su casa del Barrio Banco Provincia y secuestraron a María Vasillof, quien estaba embarazada. Su hijo Gerónimo nació en cautiverio, mientras que Maximiliano Grilli, exjugador del club, fue testigo directo del operativo.
"La sacaron encapuchada, esposada. Vi toda esa secuencia, tengo todos los recuerdos en la cabeza", recordó Grilli sobre aquel día. Además, destacó el valor del reconocimiento: "Nunca lo hice público, solo en el entorno, en familia y amigos. Estamos agradecidos al club porque se tienen que saber estas cosas".
Gerónimo, quien nació durante la detención ilegal de su mamá, también tomó la palabra durante el homenaje y compartió sentidas palabras. "De un tiempo a esta parte uno se va animando a hablar, por acciones como estas, como el trabajo de las Abuelas de Plaza de Mayo que siempre hacen fuerza. Es un mimo al alma, un mimo a la memoria de María", expresó emocionado.
"La Villa también es esto, identidad y memoria. Desde el lugar que ocupamos en la sociedad tenemos el deber de preservar la memoria, la verdad y la justicia", cerró finalmente Córdoba, quien encabezó el acto y remarcó el compromiso de la institución con los derechos humanos.
El reconocimiento se inscribe en el marco de las actividades conmemorativas a 50 años del Golpe y busca mantener viva la memoria sobre lo ocurrido durante la dictadura, poniendo en el centro las historias de las víctimas y sus familias.