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El abogado de Acerías Berisso rompe el silencio: "La empresa quiere reabrir y dar trabajo de a poco"

El apoderado legal de Acerías Berisso, Sebastián Lemme, aseguró que la firma no quebrará y que retomará la producción y empleará nuevos trabajadores.

"Los socios quieren reabrir y dar trabajo de a poco", cuenta del otro lado de la línea el apoderado legal de Acerías Berisso, Sebastián Lemme. Habla como vocero del directorio: "Quieren tener una empresa estable", dice. En octubre de 2025, tras una "reestructuración del personal", un grupo de más de 30 trabajadores tomó la fábrica, hubo protestas, intervención policial y desde entonces la actividad quedó paralizada.

Los operarios reclaman por una indemnización o por su reinserción laboral. A 6 meses del inicio del conflicto, Lemme asegura que no habrá quiebra y la metalúrgica volverá a producir pero con un plantel reducido. Y que, pese a que "todos fueron despedidos con causa", negociará la salida de cada trabajador. Según su mirada, los que protestan no son una "mayoría" sino solo "un pequeño grupo" incentivado por el delegado de la UOM, Carlos Lazarte. "Si me vienen a apretar y decir: 'es con todos o nadie', va a ser nadie", afirma el abogado.

La entrevista telefónica se extiende por más de una hora. "Este miércoles van a hacer una marcha a la empresa", menciona el abogado al pasar. Se refiere a la movilización que anunciaron los trabajadores. Será en el predio donde funciona la metalúrgica, en 128 entre 4 y 5. Convocaron "ante la falta de respuesta de Sebastián Lemme, quien prometió pagar lo adeudado, no cumplió y pretende abrir la empresa sin sus trabajadores", según difundieron en un flyer. Lo adeudado, para los operarios, son los sueldos de septiembre y octubre y las indemnizaciones.

Si me vienen a apretar y decir: 'es con todos o nadie', va a ser nadie Si me vienen a apretar y decir: 'es con todos o nadie', va a ser nadie

La charla avanza y Lemme habla enérgicamente. En un momento, hace una pausa y aclara: “Yo no participé, no despedí”. Dice que tuvo dos períodos laborales en la empresa y no tomó la decisión de los recortes: desde 2023 hasta julio de 2025 –cuando renunció–, y nuevamente desde noviembre del año pasado, cuando lo convocaron tras el estallido.

"El reclamo legítimo, si vos me preguntás, es el pago de los salarios de septiembre y de octubre", argumenta. Según relata, podrían haber acordado una indemnización pero hasta ahora no sucedió porque el líder gremial, Lazarte, "intimida" a los compañeros que no están de su lado y "apunta a desinformar y a fogonearía la situación de malestar social".

Protesta de trabajadores de Acerías Berisso (6) Carlos Lazarte

Carlos Lazarte, delegado de la UOM en Acerías Berisso, es el principal apuntado por Sebastián Lemme

El abogado cree que el conflicto se puede resolver de manera sencilla. Pero los trabajadores despedidos mantienen firme su reclamo. Están en alerta y constantemente montan guardias en la puerta de la fábrica para "evitar el vaciamiento". Según expresó el mismo Carlos Lazarte con este medio, su temor es que los dueños retiren la maquinaria y muden la producción a otro sector.

Lemme descarta la hipótesis, dice que la empresa no va a quebrar y se mantendrá en el barrio Villa Argüello: “La empresa se llama Acerías Berisso Sociedad Anónima, creada en 1971; es el mismo CUIT de siempre. Se presentó a concurso preventivo y la idea es retomar en paz”, remarca. “No va a haber vaciamiento ni despidos masivos, porque ya se despidió legítimamente a quienes tomaron la empresa”, dice. "Yo me comprometí a no sacar ninguna mercadería, a no sacar moldes".

"Los socios quieren reabrir y dar trabajo de a poco" "Los socios quieren reabrir y dar trabajo de a poco"

¿Por qué cerró Acerías Berisso?

Los trabajadores denunciaron que en abril de 2025 la empresa se retrasó con el pago de sueldos y entonces realizaron una medida de fuerza. Luego, la situación se regularizó hasta septiembre, cuando el directorio anunció una "reestructuración", para reducir el personal. En octubre, los operarios tomaron la fábrica y la actividad se paralizó.

El apoderado legal descarta que los tres miembros del directorio de la empresa se hayan beneficiado con la situación financiera. "Están endeudadísimos personalmente. Te estoy hablando de mil millones de pesos como mínimo", dice Lemme. Según cuenta, los gerentes pusieron su patrimonio personal como garantía para que la empresa pudiera endeudarse y sacar créditos bancarios para pagar los sueldos.

Según su punto de vista, el cierre de Acerías Berisso se dio por la coyuntura ("apertura indiscriminada de importaciones"), malos manejos empresariales ("desmanejo") y la intervención de Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y el Ministerio de Trabajo. El abogado sostiene que la reducción del personal era indispensable: "Tenían que pagar 48 sueldos y había plata para 20 como mucho".

Fundición (1)

Acerías Berisso se dedica la fundición de hierro y acero

En 2024, según el abogado, la situación era crítica y el recorte de personal aparecía como una oportunidad para sanear la economía, pero el directorio optó por aumentar y "dinamizar" la producción, con productos difíciles de realizar y el resultado no fue bueno. "Llevaban muchas pérdidas de materiales, muchas, porque son prueba y error, prueba y error hasta que lo sacas", explica. Además, dice que este escenario coincidió con que por la apertura de importaciones muchas empresas dejaron de comprarle "cristalería" porque conseguían productos más baratos en el exterior.

Sobre los trabajadores, Lemme dice que los delegados (apunta sobre todo a Carlos Lazarte) se excusaban en su función gremial y no trabajaban. Además, la UOM intervenía cada vez que querían sancionar por algún "problema". "Colectivizaban el conflicto", dice Lemme. "La UOM intervenía como representante de los trabajadores. Había muchas audiencias que concurrí que no estaba ni siquiera el supuesto trabajador damnificado. Preguntaba por qué no vino y me decían 'porque nosotros representamos, es la solidaridad sindical'", rememora el abogado de la empresa. "Yo manifestaba que era un conflicto individual y que había que tratarlo individualmente", explica y cuestiona el rol gremial.

Según su mirada, las conciliaciones obligatorias dictadas por el Ministerio de Trabajo no permitían que pudieran disciplinar o echar a trabajadores con justa causa.

Mala relación entre la empresa y los trabajadores

Lemme habla de un condimento importante en el conflicto. La convivencia en la fábrica y la prepotencia de algunos superiores. "Un familiar de alguien del directorio, asesor en materia de fundición, tenía muy mal trato con la gente". "Decía barbaridades a una persona por haberse equivocado. Como un trato muy de patrón de estancia, de esos antiguos de 1800, un trato de muy despectivo, peyorativo", cuenta. "El maltrato era constante, yo les decía que tenían que sacarlo", agrega.

"La UOM no tiene buenos salarios, eso es histórico. Entonces imaginate una persona que cobra mal, trabaja mucho, está expuesta al fuego, porque es un trabajo peligroso, las problemáticas del país, las problemáticas de la empresa, encima tratas mal", reflexiona el abogado sobre esas situaciones.

acerias berisso

Los trabajadores despedidos de Acerías Berisso en la planta de Villa Argüello

"Es un es un trabajo muy bruto, muy pesado y en este en este ámbito se jubilan a los 50 o 55 años porque realmente están rotos los tipos", agrega Lemme. "Vos ves las manos y tienen manos gigantes, es de laburar con cosas pesadas", dice. "Una persona que encima que por convenio colectivo cobra mal, que tiene un trabajo pesado, lo tratas mal y bueno, está el caldo de cultivo ya lo creas. Los tenés a todos en contra", piensa.

Economía y bloqueo de la fábrica

El abogado menciona un punto que resultó clave para la situación financiera de Acerías Berisso. "Los bancos no prestaban más, no podías despedir, estabas obligado a pagar los sueldos" y los clientes enviaban moldes y pagaban a cuenta su fundición; los moldes eran de su propiedad. Mercadería ya fundida quedó dentro de la empresa. Los clientes quieren retirar mercadería ya pagada que quedó en la fábrica", cuenta.

Según Lemme, la idea del directorio no es vaciar la fábrica como sospechan y plantean los trabajadores, si no retirar los moldes para los clientes. Y la reapertura es viable. "Hay que inyectar algo de dinero. Tengo dos clientes asegurados", seguró. "Los socios van a hacer préstamos de dinero para pagar las indemnizaciones", agrega. En esa línea, sostiene que para poner en marcha la economía deben abrir la fábrica y con eso podrían garantizar el pago de todas las deudas.

Acerías Metalurgica Fundición

Para el apoderado de Acerías Berissso es fundamental que la empresa retome la actividad

Además, el abogado cree que muchos materiales de "cristalería", que llegan desde China, no tienen la calidad de los productos argentinos, por lo que el mercado volverá a repuntar. "Hoy tenemos un plantel de 10 trabajadores, con 10 empezás. Necesitamos 5 más", dice Lemme en referencia a los obreros que no participaron de la toma y no fueron despedidos.

Para el abogado, los trabajadores despedidos están bloqueando el acceso a la empresa. Cuando alguien cercano al directorio se acerca, es amedrentado –según denuncia–. "El perjuicio económico que hicieron los delegados es tremendo", asegura. "Tenemos que entrar, limpiar la empresa, acomodar, entregar la mercadería de los clientes", explica.

Lemme dice que para reabrir tienen que acceder a la fábrica. "Tenés que relevar qué mercadería tenés, qué insumos tenés, qué necesitas para poner nuevamente en marcha la empresa", argumenta.

Según Lemme, el delgado Carlos Lazarte mandaría a amenazar a algunos trabajadores que continúan con su relación laboral con la empresa e intentaron ingresar a la fábrica para retirar mercadería. "Si a mí no me dejas pasar, me amenazas, me obligas a tomar 48 personas, es imposible. No hay manera, no hay forma", dice sobre el reclamo de los trabajadores despedidos. "No queremos vaciar la empresa, queremos retomarla, pero de la manera que quieren los empresarios, no de la manera que quiere la UOM".

La situación actual de la empresa

Lemme sostiene que si ponen en marcha la empresa, despachan los moldes de los clientes y atraen nuevos comerciantes, la firma enderezará su rumbo. "Cuando nos den la luz y el gas, vamos a poder fundir y ahí seguramente se va a tomar más gente", dice.

Acerías Berisso

Los trabajadores despedidos de Acerías Berisso planean continuar con su reclamo

El testimonio del apoderado contrasta con el del los trabajadores despedidos, quienes consideran que el relato del abogado está lejos de la realidad. Hacen referencia al episodio ocurrido entre septiembre y octubre, cuando la empresa decidió reducir el personal a 10 trabajadores. “Quisieron volver a abrir con 12 personas y fracasó totalmente”, dijo Carlos Lazarte a 0221.com.ar. "Ahora, con 7 personas, pagarle a 45, es como que no dan los números”, sostuvo.

Mientras tanto, el abogado asegura: "Hoy –por este martes– cerré dos acuerdos de los 31 despedidos". "Muchos empleados quieren trabajar libremente, sin presiones, sin amenazas", argumenta. "En la Argentina de hoy, que cierran empresas todos los días por la apertura de la importación indiscriminada, alguien quiere reabrir una empresa y no te dejan", concluye.

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