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Un estudiante de la UNLP creó una novedosa plataforma que es furor en la Facultad de Derecho

La plataforma creada por un estudiante de Derecho de la UNLP ya suma 2.000 usuarios y ofrece distintas herramientas para los alumnos.

Una nueva plataforma comenzó a ganar cada vez más usuarios entre los estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y ya es un éxito rotundo. La propuesta nació para resolver un problema cotidiano de la carrera: encontrar compañeros para cambiar o permutar comisiones, pero rápidamente sumó nuevas herramientas.

El proyecto fue desarrollado por Tomás González Arrúa, estudiante de abogacía y miembro de la agrupación estudiantil DND, quien comenzó a trabajar en la página web entre marzo y abril. A poco más de dos semanas de su lanzamiento, ya cuenta con unos 2.000 usuarios registrados.

En diálogo con 0221.com.ar, González Arrúa contó todos los detalles de lo que describió como "un sueño" y explicó cómo una idea que durante mucho tiempo había quedado en el terreno de las posibilidades terminó convirtiéndose en una plataforma utilizada por cientos de estudiantes.

La plataforma nació para facilitar el intercambio de comisiones entre estudiantes de la facultad de Derecho

"Hace mucho tiempo, desde que empecé a transitar la facultad, me encontré con varios problemas. El más grande de ellos era poder cambiar o permutar la comisión de alguna materia con otro compañero", explicó Tomás. Hasta ahora, los estudiantes debían recurrir a grupos de Facebook, Instagram y otros espacios para intentar encontrar a alguien que necesitara hacer el intercambio. Por eso, su primera idea fue crear un sistema que automatizara la búsqueda.

El funcionamiento del sitio web que ya todos conocen como "Permutero" es simple: cada estudiante publica la comisión que tiene y la que necesita y la página busca coincidencias, encuentra un match, avisa al usuario y le envía un correo electrónico con el enlace para contactarse por WhatsApp con la otra persona. El número de teléfono permanece oculto hasta que se produce la coincidencia.

La plataforma detecta coincidencias entre estudiantes que buscan cambiar sus comisiones y los conecta para concretar el intercambio

"Un proceso que antes probablemente tenías que ir buscando por miles de lugares hoy se simplifica en esperar que se haga la magia y te llegue el mail", contó el estudiante.

Una página que fue mucho más allá de las permutas

Con el avance del proyecto, Tomás comenzó a incorporar nuevas herramientas. Una de ellas es una inteligencia artificial especializada en derecho, configurada para trabajar con legislación argentina y complementada con bibliografía, programas de examen y resúmenes aportados por estudiantes.

En cuestión de días se inscribieron más de 800 estudiantes y en apenas dos semanas más de 200 personas lograron concretar una permuta a través del sistema

La plataforma también cuenta con una biblioteca digital, información de la unidad académica, formularios para distintos trámites y un mapa interactivo de correlativas que permite conocer qué materias puede cursar cada estudiante de acuerdo con las que ya aprobó. "Intenté sintetizar todo lo que se usa en la facultad en un solo lugar", resumió.

El lanzamiento superó las expectativas. La primera prueba se realizó con apenas 10 o 15 personas, luego pasó a unas 50 o 60 y, durante el primer día de apertura general, se registraron alrededor de 800 estudiantes. En apenas dos semanas, además, más de 200 personas ya lograron concretar una permuta a través del sistema.

Tomás contó que su interés por la programación, la ciberseguridad y la inteligencia artificial fue clave para poder desarrollar la página, aunque también hubo un trabajo colectivo detrás. "Yo ya militaba en DND. Eran cosas que delirábamos que podíamos hacer, pero nunca nos habíamos puesto", explicó. Otros estudiantes colaboraron aportando bibliografía, información y probando las distintas herramientas.

Tomás González Arrúa creó la plataforma para resolver uno de los problemas cotidianos de los estudiantes

El desarrollo le llevó unos cuatro meses y muchas horas frente a la computadora. Y el proyecto todavía no terminó: Tomás ya prepara nuevas actualizaciones y adelantó que próximamente saldrá otra de sus ideas a la luz, pero no quiso spoilear. "Es cumplir un poco un sueño de pibe. El tiempo pasó y bueno, lo logré", contó entre risas.

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