El último relevamiento del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) volvió a mostrar un escenario complejo para el sector empresario, con indicadores que reflejan estancamiento y cautela en la actividad económica durante marzo de 2026.
Un informe del INDEC revela que el 76% de las empresas no generará nuevos empleos y un 24% prevé despidos, en un contexto de baja confianza y consumo débil.
El último relevamiento del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) volvió a mostrar un escenario complejo para el sector empresario, con indicadores que reflejan estancamiento y cautela en la actividad económica durante marzo de 2026.
En supermercados y autoservicios mayoristas, el Indicador de Confianza Empresarial (ICE) se ubicó en -6,2%, consolidando un clima de negocios en terreno negativo. Este índice surge de la combinación entre la situación actual, las expectativas y el nivel de stocks.
Los datos sobre la situación presente evidencian un panorama mayoritariamente desfavorable. El 37,3% de las empresas calificó su situación comercial como mala, el 57,3% como normal y apenas el 5,3% como buena, lo que arroja un balance de -32%.
De cara al segundo trimestre del año, las expectativas tampoco muestran un cambio significativo. El 69,3% de los empresarios considera que su situación se mantendrá sin cambios, mientras que el 16% espera mejoras y el 14,7% anticipa un empeoramiento.
En cuanto a la actividad, el 74,7% de las firmas no modificará sus pedidos a proveedores, un 24% los reducirá y solo un 1,3% proyecta aumentarlos, reflejando la falta de dinamismo en el sector.
Uno de los datos más relevantes del informe es el vinculado al empleo. El 76% de las empresas planea mantener su plantilla actual, mientras que un 24% anticipa recortes, sin expectativas de crecimiento en la dotación de personal.
El relevamiento también señala que el 65,3% de las firmas aplicó aumentos en sus precios de venta durante el último mes. A esto se suma que el 30,7% considera difícil el acceso al crédito, lo que limita la capacidad de inversión.
Por otra parte, el 25,3% de las empresas indicó tener niveles de stock por debajo de lo normal, lo que puede estar vinculado tanto a problemas de reposición como a una caída en la demanda.
En este contexto, la combinación de baja confianza, consumo debilitado y restricciones financieras configura un escenario de cautela generalizada. Según la lectura del sector, las condiciones actuales no incentivan la inversión ni la generación de empleo, sino que profundizan el estancamiento y el ajuste de estructuras.
FUENTE: la plata
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