La investigación por la presunta riña de gallos con apuestas en Brandsen puso bajo la lupa los videos utilizados para promocionar el encuentro. El operativo en el boliche Ibiza terminó con 27 aprehendidos, dos detenidos y el secuestro de dinero, celulares y más de un centenar de animales, mientras la Justicia intenta reconstruir lo ocurrido.
El procedimiento se realizó en el establecimiento ubicado a la altura del kilómetro 44 de la Ruta 215, en el marco de una investigación por una presunta infracción a la Ley 14.346, vinculada al maltrato y la crueldad contra los animales, luego de que el fiscal de ejecución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y miembro de la Red Argentina de Fiscales Ambientales (RAFA), Ricardo Bomparola; diera aviso a la fiscal especializada en maltrato animal María Eugenia Di Lorenzo y la titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°17 hiciera lo propio con la fiscal de la UFI Descentralizada de Brandsen, Mariana Albisu.
La actividad se habría desarrollado el domingo en un sector del boliche Ibiza y la causa apunta a determinar si en el lugar se realizaron riñas de gallos acompañadas por apuestas. El procedimiento fue realizado por efectivos de la Policía Federal en el marco de una investigación por una presunta infracción a la Ley 14.346, relacionada con el maltrato y la crueldad contra los animales.
La difusión previa del encuentro forma parte de los elementos que buscan ser reconstruidos por los investigadores. De acuerdo con la información incorporada al expediente, el evento habría convocado a unas 100 personas, aunque los dueños de Ibiza señalaron que el predio había sido alquilado para un cumpleaños privado y estimaron una concurrencia cercana a 300 asistentes.
Los detalles del allanamiento en Brandsen
El despliegue policial se produjo durante la tarde del domingo y generó una fuga hacia los campos cercanos. En total, 27 hombres mayores de edad fueron aprehendidos en terrenos próximos al barrio La Plantación. Durante el allanamiento también se secuestraron 51 de gallos de riña con dueño y otros 62 sin propietarios, trece teléfonos celulares y más de $3 millones en efectivo. Los elementos quedaron incorporados a la causa, que busca establecer qué actividad se desarrolló efectivamente y quiénes tuvieron participación en la organización.
En Ibiza sostuvieron que desconocían que el alquiler pudiera ser utilizado para una actividad de estas características. Según explicaron, el establecimiento había sido contratado para una celebración privada entre las 12 y las 22 y, tras la llegada de los investigadores, entregaron el contrato, chats y conversaciones vinculadas con los organizadores.
La investigación quedó bajo la intervención de la UFID de Brandsen, a cargo de la fiscal Albisu. Ahora será la Justicia la que deberá analizar el material reunido, incluidos los elementos relacionados con la convocatoria, para establecer las responsabilidades correspondientes.