En la localidad de Tolosa, un comerciante de 40 años, decidió empezar a pasar las noches dentro de su carnicería para proteger sus pertenencias y lo que es su única fuente de ingresos. Según contó, los reiterados intentos de robo lo llevaron tomar una drástica decisión: instalarse dentro del local y transformar la cámara frigorífica en un dormitorio improvisado.
"Teniendo alarmas y todo, igual es poco. Tenés que estar adentro porque se te meten igual", relató Juan y explicó que, para poder quedarse durante las noches, tuvo que dejar inutilizada la cámara frigorífica y acondicionarla de manera precaria para dormir en ella. "Estoy hace ya cuatro semanas. Me quedo, duermo y como acá. Carne para cocinar tengo, así que no hay problema con eso", expresó con humor y resignación.
El comerciante vive junto a su esposa Teresa y sus hijos Fiorela y Juan Pablo, de 13 años. Según relató, el adolescente atraviesa un delicado cuadro de salud debido a una doble displasia de cadera y ya fue sometido a nueve cirugías.
El carnicero que duerme en su local
"Este trabajo es mi vida, me arruina la vida y la de la familia (si me roban). Tengo que arriesgarme, no me queda otra porque no hay Policía ni patrullero", sostuvo el carnicero en diálogo con A24 y agregó sobre los robos: "Uno piensa si es una vez, dos veces, por ahí es pasable, pero ya van cinco veces en un trayecto del mes".
Este trabajo es mi vida, me arruina la vida y la de la familia (si me roban). Tengo que arriesgarme, no me queda otra porque no hay Policía ni patrullero Este trabajo es mi vida, me arruina la vida y la de la familia (si me roban). Tengo que arriesgarme, no me queda otra porque no hay Policía ni patrullero
A pesar de la angustia y el temor por la inseguridad, Juan aseguró que intenta mantenerse firme frente a la situación. "No voy a llorar porque me siento capaz de defenderme", respondió al ser consultado sobre cómo atraviesa este presente. Según indicó, permanecer dentro del local es hoy la única manera que encuentra para evitar nuevos robos. Además, contó que mantiene una barreta cerca por si alguien intenta ingresar durante la madrugada.
El hombre, que llegó desde Paraguay en 2013, también se refirió a la actualidad económica y a la situación del sector. "En este momento, todos sabemos que la carne es incomible (sic) casi para todos. Está muy difícil", concluyó.