Una mujer fue víctima de un violento asalto durante la mañana del domingo en La Plata. La víctima, de 33 años, caminaba por Abasto para tomar un micro cuando fue sorprendida por dos delincuentes que se desplazaban en una moto y la atacaron para quitarle sus pertenencias.
El episodio se registró cerca de las 11.30 en la zona de 213 entre 523 y 524. Según la denuncia, los agresores se aproximaron desde atrás a bordo de una Honda Wave blanca, que no tenía patente y presentaba faltantes de plásticos en la parte trasera.
La situación rápidamente escaló en violencia. De acuerdo con el relato de la damnificada, los dos hombres estaban armados y comenzaron a golpearla con puños y patadas, principalmente en las costillas y las piernas.
Uno de los asaltantes, además, utilizó una pistola negra, calibre 9 milímetros, para golpearla en la cabeza. Después de reducirla, ambos delincuentes tomaron distintos objetos y el dinero que llevaba consigo.
El botín incluyó documentación, tarjetas y efectivo
Entre las pertenencias sustraídas había documentación personal, tarjetas bancarias, un teléfono celular y aproximadamente $1.700.000 en efectivo. Luego del ataque, los sospechosos escaparon por 523 en dirección a 214.
La víctima explicó ante las autoridades que desde hace alrededor de dos años trabaja para una persona dedicada a realizar préstamos particulares. Según precisó, el dinero que llevaba estaba vinculado con esa actividad y era destinado a operaciones con conocidos y personas recomendadas.
El violento robo ocurrió en La Plata y los motochorros escaparon con $1.700.000 en efectivo
A raíz de la agresión, la mujer manifestó que quedó con dolores en distintas partes del cuerpo, especialmente en la cabeza, las costillas y las piernas. Además, indicó que no logró identificar a los responsables.
Por el momento, la investigación busca establecer quiénes fueron los autores del robo y reconstruir su recorrido luego de abandonar la zona de Abasto. La violencia utilizada durante el asalto generó especial preocupación, debido a que los delincuentes no solo amenazaron a la víctima con un arma, sino que también la golpearon antes de escapar.