En el sprint final de la campaña, la precandidata a intendenta de Unión por la Patria, Paula Lambertini, habló con 0221.com.ar de la disputa en el peronismo local, de las deudas que tiene la ciudad y de las propuestas para gobernarla, de la gestión del intendente Julio Garro y también del desánimo que atraviesa a buena parte del electorado. La concejala del Frente de Todos y jefa regional de ANSES competirá contra otras cuatro listas, entre ellas la del ministro de Justicia y DD.HH., Julio Alak, para definir quién será el candidato del peronismo en La Plata en las elecciones generales. "Lo que estamos dirimiendo es un nuevo liderazgo para el peronismo de cara a octubre", dice y también sostiene que la política platense tiene "una deuda" porque "en los 140 años de historia nunca hubo una intendenta mujer" en La Plata.
-Creo que si no hay unidad es porque no hay síntesis. Y me parece que es importante utilizar las PASO para marcar nuestras diferencias. Es decir, poder enriquecer la propuesta de Unión por la Patria. Me parece que es medio natural porque aquí hay un intendente que es Julio Garro, que es un intendente que está en el marco del espacio Juntos y que nosotros lo que estamos dirimiendo es un nuevo liderazgo para el peronismo de cara a las elecciones de octubre. Me parece que es un buen momento para poder plasmar las diferencias, enriquecer la propuesta y para darle mayor volumen de cara a los vecinos y vecinas de la ciudad.
-¿Creés que falta un recambio generacional en el peronismo platense?
-Yo creo que hay deudas que tiene la política de la ciudad de La Plata. Una, la primera creo, o la que a mí más me pregna en este momento, tiene que ver con que nunca en los 140 años de La Plata hubo una intendenta mujer. Creo que esa es una deuda, La Plata siempre fue vanguardia en las transformaciones sociales y políticas, creo que hace unos años está un poco chata. Y creo que, en parte también, la propuesta de nuestro espacio lo que busca es dar un debate para mejorar la política, creo que nosotros tenemos que combatir este sentimiento antipolítica, mejorando la política, mostrando que la gestión puede tener resultados positivos para nuestros vecinos y vecinas. Es decir, que las decisiones que tomamos pueden mejorar sus vidas y me parece que en el marco de esta situación hay nuevos dirigentes y dirigentes en la ciudad que tienen gran capacidad, tienen experiencia, pero tienen también muchas ganas y voluntad de transformar esta ciudad.
-Además de ser mujer, ¿qué te diferencia de los otros candidatos?
-Nosotros intentamos construir una propuesta positiva en el sentido de que creemos que la ciudad hoy está abandonada, que 8 años de gestión del intendente Garro han multiplicado los problemas que tienen nuestros vecinos y vecinas, que vemos que cada día viven un poquito peor. A partir de eso hemos construido 30 propuestas para ir hacia la ciudad que queremos, para dejar atrás la ciudad del abandono para avanzar hacia la ciudad de las oportunidades. No son propuestas de laboratorio, son propuestas que hemos construido con distintos sectores de la ciudad, con sectores empresariales, comerciales, vinculados al turismo, con sectores de trabajadores y trabajadoras, con vecinos y vecinas de distintas localidades, organizaciones ambientales, de mujeres y diversidades. Nos parece que es importante garantizar un programa de gobierno que nos permita dialogar sobre los problemas que existen en la ciudad con los vecinos y vecinas, pero también sobre la posibilidad de transformar esas realidades en el marco del trabajo, la planificación y la gestión.
-¿Cuáles son las tres propuestas más importantes?
-Creemos que La Plata tiene un potencial productivo muy importante, que este esfuerzo que está haciendo el sector empresarial no está alentado por el Estado, y entonces consideramos que es necesario no solo habilitar el Parque Industrial II -que el intendente Garro no pudo habilitar en 8 años- sino avanzar hacia la construcción de un polo tecnológico. La ciudad tiene una potencia inmensa en la industria del software, que es la primera en el país, la más importante, y que necesita ser alentada desde el Estado para garantizar la creación de puestos de trabajo. Por otra parte, vemos que el cordón florifrutihortícola pasa por una situación de crisis, ha avanzado la especulación inmobiliaria sobre nuestro cordón. De las seis localidades productivas hay una en la que ya no se produce porque el intendente ha ido rezonificando y ha generado muchos barrios privados: empezó con seis en el 2015 y hoy tiene 135 en curso. Entendemos que no solo hay que limitar ese avance sobre cordón, sino que tenemos que revolucionar nuestro cordón verde, construir "la revolución del tomate". Cuando vas al supermercado, agarrás una lata de tomate, y ese tomate probablemente sea platense, pero se produce y se envasa en otro lugar y genera trabajo en otro lugar. Tenemos que traer las inversiones a La Plata y garantizar que el Estado acompañe la construcción de un parque florifrutihortícola. Después tenemos una propuesta referida al primer empleo, a la necesidad de que chicos y chicas no tengan como única fuente de empleo las aplicaciones de delivery. Hay que garantizar que las casas de estudio estén articuladas con estas necesidades y seducir a los jóvenes con que es posible tener un futuro en el marco del estudio, de la educación y del trabajo que garantice mejores oportunidades.
-Sos muy crítica de la gestión de Garro. En el caso de resultar electa, ¿no hay ninguna de sus políticas que continuarías?
-Creo que los primeros 4 años de Garro tuvo un avance, por ejemplo en las luces LED. Me parece que eso fue un avance interesante que lamentablemente se discontinuó durante los últimos 4 años y no han llegado a las localidades. Están principalmente en el casco urbano y en algunas avenidas de algunas localidades.
-Garro va a tener también su propia interna con el senador Juan Pablo Allan. ¿Garro y Allan son lo mismo?
-Garro y Allan son lo mismo, de hecho hasta hace muy poquito los pudimos ver en el marco de la mesa del GestaPRO, armando causas judiciales en conjunto con servicios, con ex ministros de la ex gobernadora (María Eugenia) Vidal. Me parece que esa configuración de un ideario que esta ciudad, la verdad es que no está de acuerdo, pero además Allan fue parte de estos 8 años de gestión y en estos años, Garro y Allan dieron todo lo que tenían para dar y la verdad es que lo que vimos fueron pocos resultados de cara a la gente.
-Hay una tendencia en elecciones de otras provincias al ausentismo ¿Qué te dicen los platenses en las recorridas por los barrios?
-Noto que estamos pasando un momento crítico, es un momento difícil en términos económicos, que a veces genera bronca y desalienta la participación política. Me parece que nosotros tuvimos cuatro años muy difíciles en el marco de nuestro gobierno nacional y provincial, que con mucha fuerza el gobernador Axel Kicillof desarrolló políticas claras de impulso a la producción del trabajo en la provincia de Buenos Aires y que los próximos cuatro años van a ser mejores. Para eso tenemos que alentar la participación, para que la gente pueda decidir. Y la verdad es que lo que está en juego en estas elecciones es si retrocedemos al 2001, con los planteos de Patricia Bullrich u Horacio Rodríguez Larreta. Ya vivimos ese programa de gobierno, terminó con un gobierno deslegitimado por el pueblo, con muchísima pobreza, con un desmantelamiento del tejido productivo. Me parece que esto es lo que está en juego en estas elecciones: la posibilidad de avanzar para reconstruir la Argentina y tener mejores condiciones para alentar la producción y el trabajo, o si retrocedemos a una agenda que es del pasado y que no ha terminado bien en la Argentina.
-¿Cómo hace Unión por la Patria para volver a conquistar a los que están desencantados por la promesas que no se cumplieron?
-Considero que hubo cuatro situaciones muy complejas, que fueron la deuda con el FMI, la pandemia, una sequía y una guerra. Todo indica que esa situación en los próximos años va a estar más aplacada. Tenemos además posibilidades, oportunidades, si logramos por ejemplo que el litio no se exporte como materia prima y vamos a tener una fuente de ingresos, Vaca Muerta. La discusión es si ese beneficio queda en la Argentina y lo podemos disfrutar y generar un futuro para nuestros hijos e hijas, o si esas ganancias se van a otros países y generan beneficios en otros países. También tenemos la necesidad de que podamos salir de esta crisis con firmeza. Entiendo que en los próximos años nosotros tenemos el desafío ya no de tranquilizar la macroeconomía, sino llevar tranquilidad a la mesa de cada argentino y cada argentina, recuperar el poder adquisitivo del trabajo, el poder de compra de trabajadores y trabajadoras y que la rueda de consumo vuelva a circular.
-Otra vez más se volvió a ver que si bien existe paridad de género, la mayoría de las listas sigue siendo encabezada por hombres. No es tu caso. ¿Cómo se cambia eso?
-Yo veo en distintos ámbitos de la vida social las mujeres pueden ser las mejores periodistas, las mejores científicas, las mejores ingenieras y pueden mostrar mucha vocación de trabajo, un modo de conducción más amoroso de sus equipos y de resultados que beneficien a la gente. A veces, hay una lectura -que creo que es incorrecta- de que la sociedad está derechizada y que entonces la masculinización de la política es más permeable a una sociedad derechizada. No creo que la sociedad está derechizada, creo que hay un subsuelo, hay muchísimos vecinos y vecinas en nuestra ciudad que tienen ganas de participar, que ven los problemas, que tienen propuestas para transformar esta ciudad y que están buscando cómo enlazarlas. Y veo también que cuando voy caminando y digo que soy la única candidata mujer en la lista de Unión por la Patria, aparecen muchísimas mujeres a las que le genera expectativa tener la posibilidad de tener la primera intendenta electa en estos 140 años de historia en nuestra ciudad. Así que veo que la política tiene que religarse a los sentires de esta sociedad.