martes 09 de abril de 2024

Tucho Fernández se despidió de La Plata: "Este fue mi lugar en el mundo durante 5 años"

El arzobispo de La Plata se despidió de los platenses en la Catedral. "Pido perdón por todo el bien que pude haber hecho y no hice", dijo en su mensaje.

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A poco de dejar el Arzobispado, Víctor "Tucho" Fernández, celebró su última misa en la Catedral de La Plata para despedirse de feligresía de la ciudad antes de viajar al Vaticano, donde ejercerá un rol importante como colaborador de confianza del Papa Francisco.

"No quiero irme sin compartir este momento con ustedes, orar por sus vidas y dejarles mi bendición", afirmó "Tucho" Fernández en la última celebración que encabezó en La Plata, antes de asumir como titular del Dicasterio de la Doctrina de la Fe, organismo encargado de los juicios canónicos por pederastia, entre otros temas.

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El obispo Fernández se mostró emocionado en la misa, de la que participaron vecinos de diversos barrios y comunidades parroquiales, junto con todo el clero local, religiosos, religiosas, jóvenes de diferentes grupos de Scouts, seminaristas, diáconos, representantes de otros credos, laicos, obispos de otras diócesis, autoridades políticas y miembros de instituciones educativas.

"Ante todo quiero dar gracias por la presencia de todos ustedes, especialmente por la gente de los barrios más alejados. He ido con tanto gusto a visitarlos y a compartir la misa con ustedes en los distintos barrios, donde he encontrado mucha fe y mucho cariño cristiano", arrancó el jefe de la Iglesia platense. Y remarcó que quiso celebrar la despedida como "último acto como pastor en esta Arquidiócesis, porque apenas terminada la Misa ya viajo".

Inmediatamente recordó su adolescencia, cuando empezaba a "brotar el sueño de ser cura". "Mi idea era ayudar a otros a vivir mejor. Era chico, pero ya veía que el Evangelio de Cristo puede hacer tanto bien", dijo y recordó que iba a visitar a una anciana ciega y abandonada por todos para leerle cuentos, historias, y podía ver en su rostro qué cosas le provocaban una sonrisa".

"No siempre es idílico, porque a veces las personas están tan heridas que pueden reaccionar mal, pueden lastimar para compensar su propia angustia. Pero allí está Cristo, crucificado y traspasado en esas vidas", siguió diciendo Fernández. Y reconoció que a veces recibió quejas cuando se refirió a los derechos de los más pobres. "Pero para mí es inevitable hacerlo, es parte inseparable de mi sacerdocio", aseguró.

"Yo no soy ningún modelo de compromiso, pero toda la vida me taladró eso en la mente y en el corazón: 'Tucho, no te olvides de los pobres'. ¿Qué quieren que le haga?", dijo el sacerdote.

"Hoy quise reunirlos para orar por ustedes, porque yo vine aquí para ustedes. Quiero ofrecer esta Misa por ustedes, para bendecirlos. Y le pedí al Papa Francisco que me permita bendecirlos en su nombre, como pastor universal", agregó. "Porque la vida sigue, y ya está nombrado el nuevo pastor, para una nueva etapa de esta Arquidiócesis".

Como balance de su trabajo en la ciudad, Fernández dijo: "En estos 5 años hemos vivido tantas cosas, angustias y alegrías que nos han unido, y sé que a través de mí también han quedado cosas buenas". Pero aclaró que ahora habrá "un nuevo pastor, con sus dones, sus carismas, sus capacidades".

"¿Cuál es mi gran mensaje para cada uno de ustedes? Evidentemente ya no puedo decir nada que suene a líneas pastorales, ya hay un nuevo Obispo nombrado", dijo. "Pero lo que sí tengo que recordarte -agregó- es que Dios te quiere, sos único, valés tanto, tanto. Valés por el amor infinito que Dios te tiene, valés por los brazos de Cristo abiertos en la Cruz".

En el final, y en medio de la emoción, Tucho Fernández agradeció a los obispos auxiliares y a los sacerdotes por su paciencia. "Si a veces los he cansado con mis insistencias ha sido por un sincero amor a esta Arquidiócesis que ha sido mi esposa estos cinco años. Realmente quise vivir aquí, este fue mi lugar en el mundo estos 5 años, y traté de viajar lo menos posible para estar aquí".

También agradeció "a las religiosas, a las laicas y laicos que tantas veces y con tanta generosidad le ponen el hombro a la Iglesia, le regalan su esfuerzo, su entrega y su amor para construir el Reino sin asco y sin miedo".

Y dedicó las frases finales a las autoridades provinciales y municipales "por la relación cordial y de colaboración que pudimos sostener, y a las distintas instituciones de la sociedad que trabajan por el bien de todos". "Perdón sobre todo por el bien que pude hacer y no hice", dijo.

"Pero me alegra saber que me sucede monseñor Gabriel Mestre, un Obispo con experiencia en otra Diócesis, joven, con muchas energías y creatividad, y que seguramente podrá avanzar en todo lo que yo no alcancé a hacer en estos años", agregó y explicó que ahora tiene "el gran honor de ir a acompañar a Francisco en esta etapa de su vida, sabiendo que no le llego ni a la suela de los zapatos, pero cuento con su confianza y eso es lo que importa".

"Los quiero mucho. Les dejo a todas y a todos un fuerte abrazo y les deseo lo mejor", cerró su último mensaje Tucho Fernández, antes de cerrar la misa y fundirse en un abrazo con quienes fueron a despedirlo. 

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