Con pedidos unánimes de absoluciones para todos alegaron las defensas de los cuatro acusados por la muerte de la estudiante universitaria Emilia Uscamayta Curi, quien perdió la vida en el marco de una fiesta ilegal realizada en una casa quinta de la localidad de Melchor Romero en la madrugada del 1 de enero de 2016. La muerte de Emilia ocurrió en una propiedad de 520 entre 159 y 160, donde se desarrollaba una fiesta privada que no contaba con habilitación municipal y fue difundida en las redes sociales como "La Frontera, el límite lo ponés vos".
Los acusados son los empresarios Carlos Bellone, el locutor Raúl "Peque" García, Santiago Piedrabuena y Gastón Haramboure. Las defensas están en mano de los abogados Alejandro Montone y Juan Di Nardo (por Piedrabuena), Alfredo Gascón y Miguel Molina (por Bellone y García), y Marcelo Peña y Belén Franchino (por Haramboure).
En la causa los empresarios imputados son juzgados por el delito de "homicidio simple con dolo eventual", de acuerdo con la acusación que hizo la fiscal Ana Medina en la instrucción de la causa y que mantuvo su par de juicio, Silvina Langone, quien solicitó ocho años de cárcel para Bellone y 14 para el resto de los acusados.
Como planteo subsidiario instó a que se los condene por "homicidio culposo". En este nuevo marco pidió tres años de prisión para Bellone y cinco años para los restantes. En ninguno de los escenarios solicitó la detención de los sospechosos. La familia de la víctima es representada por los abogados Ignacio Fernández Camillo y Adrián Rodríguez Antinao.
En la madrugada del 1 de enero de 2016 la joven fallecida y su hermano Cristian Uscamayta fueron hasta la quinta donde se desarrollaba la fiesta que resultó ser ilegal ya que no contaba con habilitación municipal. Había sido clausurada por el evento se realizó igual. Los hermanos habían bebido en el marco de la fiesta de Año Nuevo y fueron "a la pileta" porque tenían calor, según contó la madre de los jóvenes en la primera jornada de debate.
DEFENSAS EN BLOQUE
El primero en alegar fue el letrado Molina quien señaló que “nos encontramos ante una desgracia social y judicial que no es reprochable a ninguno de los acusados”. Consideró que está probada la “ajenidad” de sus asistidos a la organización de evento y que la acusación que pesa sobre ellos es “inespecífica y genérica”.

También recordó la declaración de Cristian Uscamayta, hermano de la víctima, también fallecido. Emilia “no sabía nadar y su hermano lo sabía”. La joven fue encontrada muerta dentro de la pileta que era la zona VIP del lugar. Para la defensa de Bellone y García “la víctima asumió a su propio riesgo el ingreso a la piscina (…) Cristian tenía la posición de garantía de cuidado de su hermana alcoholizada y que no sabía nadar”.
Luego fue el turno del abogado Gascón quien ahondo en ese sentido: “Emilia ingresó alcoholizada y sumó más alcohol durante la fiesta” y apuntó a Cristian sobre quien señaló que “la instó a bañarse, le dio alcohol y la desatendió”. Sobre el cierre de su exposición aseveró que “no se probó el rol de ninguno de los acusados, fue un error de la instrucción”. En relación a la pena solicitada (8 años de cárcel para Bellone y 14 para García) argumentó que es “desproporcionada” y solicitó la libre absolución de ambos, aunque como planteo secundario impulsó una sentencia por el mínimo de la pena por “homicidio culposo”, un año de prisión en suspenso.
A su turno el defensor Montone consideró que “ni el Ministerio Público Fiscal ni la acusación particular han acreditado el rol de organizador a Santiago Piedrabuena”. El letrado hizo énfasis en que “ningún testigo lo vio a Piedrabuena en la fiesta” y plantó como coartada que estaba en otro evento social en una casa quinta de calle 17 y 517 en la localidad de Ringuelet. “Nada permite acreditar que Piedrabuena participó en la organización de la fiesta” para luego solicitar la absolución por el delito de homicidio simple por dolo eventual.

Su compañero de defensa, Juan Di Nardo, señaló que la acusación “no respeta la regla de la lógica, sorprende por su generalización” y argumentó que es un caso de “auto puesta en peligro” por parte de la víctima quien “accionó a su propio riesgo” al momento de ingresar alcoholizada a la pileta y sin saber nadar. Para ese defensor se trató de una “infracción a los deberes de autoprotección” y solicitó también la absolución o el mínimo de la condena por homicidio culposo, un año de prisión en suspenso.
Belén Franchino, abogada de Haramboure, entendió que también debe ser absuelto. La hizo tras adherir a los alegatos de sus compañeros de defensa y valorar de manera específica y puntillosa toda la prueba producida en el juicio oral. “No se ha conmovido la presunción de inocencia que es una garantía de mi asistido” indicó sin dudar y apuntó al bloque acusatorio por una inculpación “arbitraria” con una “interpretación irrazonable de la prueba producida”.
Haramboure fue señalado como uno de los expendedores de alcohol en la barra del evento. También fue sindicado como quien entregaba entradas para a los tarjeteros su venta. Los tickets se retiraban de boliche platense 737, propiedad de Piedrabuena.

“En este caso parece perseguirse una condena emocional, todos empatizamos con Emilia, pero no se puede socavar el estado de derecho, solicitamos una valoración racional de la prueba y la libre absolución de Haramboure”, exclamó la letrada Franchino.
Al momento de decir las últimas palabras los acusados Bellone y Haramboure se llamaron a silencio. Pero García y Piedrabuena hablaron. El primero se paró en la mitad de la sala de audiencias, tomó el micrófono y mirando al público expresó: “Hace siete años y medio que uno tiene acá adentro algo que molesta, que me está haciendo mucho daño, a la familia de Emilia le digo sinceramente que lo siento, los acompaño en el sentimiento, yo también quiero justicia para Emilia”.
Luego fue el turno de Piedrabuena: “Es un momento muy difícil para mí, a la familia de Emilia la acompaño desde lo más profundo de mi corazón, pero no puedo pedir disculpas por algo que no hice”.

El adelanto de veredicto se conocerá el lunes 4 de septiembre a las 12:00 horas según dispuso el Tribunal Oral Criminal III de La Plata integrado por los jueces Ernesto Domenech, Santiago Paolini y Andrés Vitali.