Se llevó a cabo una nueva vigilia frente a la comisaría Novena de La Plata para exigir justicia a 30 años de las torturas seguidas de muerte del estudiante de Periodismo Miguel Bru, cuyos restos aún no fueron hallados.
Se llevó a cabo una nueva vigilia frente a la comisaría Novena de La Plata para exigir justicia a 30 años de las torturas seguidas de muerte del estudiante de Periodismo Miguel Bru, cuyos restos aún no fueron hallados.
"Seguimos exigiendo justicia", señaló un comunicado de la asociación, bajo el lema "¿Dónde está Miguel?". Esta vigilia estaba prevista para el 17 de agosto pasado, fecha en la que se produjo la detención de Miguel, pero fue reprogramada debido al temporal de lluvia y viento que afectó a la ciudad durante esa jornada.

El Encuentro de Estudiantes Secundarios reunió alumnos de 24 colegios con talleres sobre participación, contexto social y organización en La Plata.

El presidente Javier Milei respaldará al jefe de Gabinete Manuel Adorni en medio de la investigación judicial. Además, ratificó que buscará un nuevo mandato.
De la jornada también participaron la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata, la Agrupación Rodolfo Walsh Periodismo y la Mesa por los Derechos Humanos de La Plata, con apoyo del Instituto Cultural de la provincia de Buenos Aires, la Subsecretaría de DDHH de la provincia de Buenos Aires y la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación.
En agosto de 1993 Miguel Bru, un estudiante de Periodismo de 23 años, denunció a efectivos de esa dependencia por un allanamiento ilegal en su casa y a partir de ese momento comenzó a ser amenazado y hostigado para que retirara la denuncia.
Según consta en el expediente, Bru fue secuestrado cerca de la localidad de Bavio, en el partido de La Plata, el 17 de agosto de 1993, y las declaraciones de varios detenidos y las pericias en el libro de guardia permitieron comprobar que fue ingresado en esa seccional, entre las 19 y las 20, donde fue visto por última vez mientras era torturado.
En 1999, en un juicio oral y público se condenó a perpetua al exsubcomisario Walter Abrigo, quien murió en la cárcel, y el sargento Justo López, por el homicidio y desaparición, mientras que por encubrimiento fueron sentenciados el excomisario Domingo Ojeda y al exoficial Ramón Ceressetto.