Mientras en el barrio José Luis Cabezas que está ubicado justo en el límite entre Berisso y Ensenada aún resuenan los disparos con los que ejecutaron a Francis Castillo Yoe Caro, la policía cree tener resuelto el caso, vinculándolo con un vieja disputa entre víctima y victimario que terminó con a sangre y fuego en plena. En pocas horas la historia se completó con la balacera, el regreso del supuesto asesino al lugar del ataque y la reacción de los allegados de la víctima que lo apresaron y a punto estuvieron de lincharlo.
Como informó 0221.com.ar, Castillo Yoe Caro fue ejecutado a tiros en la puerta de su casa de 53 y 122. Al menos dos hombres armados le dispararon a poca distancia por la espalda y aunque la víctima fue trasladada de urgencia al Hospital San Martín, no resistió.
Ya en ese momento los investigadores descartaban el móvil de robo y se inclinaban por el ajuste de cuentas. De nacionalidad peruana, el joven fue atacado durante las últimas horas del jueves y sus agresores circulaban a bordo de una moto Honda XR 150 cc. de color negro en la que huyeron del lugar a toda velocidad.
De acuerdo con los investigadores, los agresores efectuaron tres disparos, uno de los cuales le dio a Castillo Yoe Caro a la altura del tórax y, gravemente herido, fue trasladado en un auto particular al citado centro de salud. Pese al esfuerzo de los médicos, sin embargo, el joven no logró sobrevivir.
En esa primera informaciones, fuentes policiales mencionaban que la víctima tenía un amplio prontuario delictivo que incluía cuatro imputaciones de "encubrimiento" y una por "lesiones y robo calificado".
El segundo capítulo de esta historia sangrienta se produjo ya en horas de la mañana, cuando la Policía Bonaerense detuvo al presunto asesino. Y lo hizo por una razón que puede parecer insólita: el sospechoso regresó al lugar del hecho y fue identificado por los familiares y vecinos de la víctima, quienes lo redujeron, lo golpearon y lo entregaron a las fuerzas de seguridad.
Según informaron fuentes policiales a 0221.com.ar, el acusado, con quien la víctima ya tenía problemas de vieja data, regresó a la escena del crimen alrededor de las 10 de este viernes y fue rápidamente reconocido. Los vecinos y allegados a la víctima se abalanzaron sobre él y dieron aviso a las autoridades. A poco estuvieron de lincharlo.
Al llegar al lugar, personal de la comisaría Cuarta de Berisso redujo al sospechoso y revisó su ropa, hallando un revólver calibre .38, con tres vainas servidas en su cargador. Inmediatamente detuvieron al hombre y lo trasladaron a la comisaría, donde se le realizó un dermotest en sus manos, para detectar indicios de recientes disparos.
Ahora, el detenido está acusado de Homicidio y de Tenencia de Arma de Fuego en una causa que lleva adelante la comisaría Cuarta de Berisso y UFI N° 11, a cargo del fiscal Álvaro Garganta.