En las últimas semanas Gimnasia se volvió uno de los protagonistas del mercado de pases del fútbol argentino ya que fue uno de los que primero se movió y se contactó con diferentes clubes, incluso sin haber terminado el torneo del primer semestre. Es que la necesidad tripera por vender jugadores e incorporar después de dos años sin poder hacerlo es prioridad de la Comisión Directiva actual y se hizo sentir dentro del mundo gimnasista.
En este marco, los clubes grandes del país no tardaron en hacer sus primeras ofertas al club mens sana, que al mismo tiempo impuso condiciones en todos los frentes y rechazó cada una de las que llegaron. La negociación que hizo más ruido fue la de Racing Club, que en principio entregó dos ofertas: una por Benjamín Domínguez y otra por Guillermo Enrique. Por este último la Academia se propuso avanzar debido a que la contraoferta que presentó Gimnasia fue bien recibida –inicialmente Racing quería un préstamo, pero el Lobo respondió que solo aceptaría una venta por más de un millón de dólares–.
El deseo tripero se cumplió ya que, a pesar de que no tenían esperanzas en la negociación, Racing finalmente se decidió por apostar al lateral derecho tripero con grandes condiciones físicas y envió una oferta por 1,1 millones de dólares brutos por el 80% del pase del futbolista de 23 años.
De más está decir que en calle 4 se quedaron sorprendidos ante una oferta que no se esperaban tan pronto y todo indica que las charlas llegaron a buen puerto. Si bien aún restan limar algunos detalles entre las partes –por método de pago, temas contractuales, papeles del jugador, entre otros temas burocráticos– fuentes oficiales le indicaron a 0221.com.ar que se avanzó bastante en la negociación, los números interesan en Gimnasia –le quedarían cerca de 800.000 dólares– y esto lleva a que el futuro de Enrique esté próximo a ser con la camiseta de la Academia.