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Comenzó el juicio por la muerte de la joven ahogada en una fiesta clandestina en La Plata

La primera en declarar fue su madre y luego testigos del caso que aportaron detalles, pero ninguno que incrimine directamente a los acusados

El juicio oral por la muerte de la estudiante de periodismo de 28 años Emilia Uscamayta Curí, que se ahogó en la madrugada del 1 de enero de 2016 en el marco de una fiesta clandestina en una casaquinta ubicada en La Plata, comenzó este miércoles 28 de junio en la sede del fuero Penal de la capital bonaerense. La primera en declarar fue la madre de la víctima quien dio un crudo testimonio. "Lo único que pido es justicia por mi hija. Perder un hijo es el dolor más grande que un ser humano puede sentir", expresó Eugenia Fernández Curi.

La muerte de la joven ocurrió en una casaquinta ubicada en avenida 520, entre 159 y 160, en las afueras de ciudad de La Plata, donde se desarrollaba una fiesta privada que no contaba con habilitación municipal y fue difundida en las redes sociales como "La Frontera, el límite lo ponés vos".

Las autoridades municipales labraron actas para que los organizadores no realicen la fiesta, que en aquella madrugada fue clausurada, pero sin desalojo.

Según distintos testimonios que figuran en el expediente, en la fiesta no hubo guardavidas, ni asistencia médica y la joven murió ahogada en una piscina donde había muchas personas.

El juicio oral está a cargo del Tribunal Oral Criminal (TOC) III de La Plata integrado por Ernesto Domenech, Santiago Paolini y Andrés Vitali.

El juicio es por el delito de "homicidio simple con dolo eventual " son los empresarios de la noche Raúl "Peque" García (ligado el PRO y procesado en otra causa por trata de personas con fines de explotación sexual), Santiago Piedrabuena, Gastón Haramboure y el dueño de la propiedad donde se desarrolló la fiesta, Carlos Bellone.

De acuerdo a la elevación a juicio, Bellone está acusado porque era el dueño de la casaquinta, Piedrabuena y Haramboure como los organizadores de la fiesta clandestina y García por ser quien consiguió las bebidas alcohólicas que se consumieron aquella noche.

También debería ser juzgado el comisario Daniel Piqué, que en ese momento estaba a cargo de la Secretaría de Seguridad de la Municipalidad, por el delito de "incumplimiento de los deberes de funcionario público", pero un recurso sin resolución interpuesto por sus defensores Fabián y Facundo Améndola lo alejaron, por el momento, de este proceso.

La acusación oficial está en manos de la fiscal Silvina Langone, mientras que los abogados que representan a la familia de la joven son Ignacio Fernández Camillo y Adrián Rodríguez Antinao.

En tanto, las defensas están a cargo de los abogados Marcelo Peña (Haramboure), Alejandro Montone y Juan Di Nardo (Piedrabuena), Alfredo Gastón y Miguel Molina (Bellone y García).

En su lineamiento de apertura la experimentada fiscal Langone describió que "los cuatro acusados organizaron una fiesta sin habilitación" y aseguró que a pesar de haber sido intimados dos veces, el 30 y el 31 de diciembre por la municipalidad, decidieron "hacer el evento sin cumplir con los recaudos previstos por ley".

Rememoró en ese marco que "se hizo la fiesta el 1° de enero con masiva concurrencia, la Municipalidad clausuró el evento, pero la fiesta continuó" y manifestó que "los organizadores no ignoraban los riesgos: sabían que los asistentes eran adolescentes y se vendió alcohol no autorizado".

Asimismo, explicó que en el predio donde se desarrolló la fiesta "había una gran pileta, lo que implicaba una fuente de peligro" y aseveró que "se permitió que se usara sin tomar recaudos para garantizar la salud y la integridad de las personas, no se contrató médicos, ambulancias, ni guardavidas y se dejó todo librado a la suerte".

"En ese contexto, se produjo el deceso de Emilia. Personal vinculado al evento sin capacitación intentó hacer maniobras de resucitación y luego del hecho la llevaron al hospital donde ingresó fallecida", precisó.

Uno de los testimonios salientes de la jornada fue la del tarjetero Juan Agustín Di Martino, quien fue uno de los encargados de la preventa de entradas para la fiesta. Fue el único que aportó un dato que complica a Piedrabuena y Haramboure, ya que, según el testigo, las entradas para vender se las entregaron dentro del boliche 737 que entonces regenteaban los acusados, pero no supo aclarar quién se las dio. Luego mostró una llamativa y extraña falta de memoria de la que tomaron nota los abogados de la familia de la víctima para analizar un posible planteo. En la sala de audiencias quedó la sensación de un pacto de silencio sobre la noche platense.

En la audiencia de hoy, en la que también declararon los primeros policías que arribaron al lugar tras el fallecimiento de la joven y todos se ampararon en el olvido para no aportar detalles, aunque un testigo del procedimiento, analfabeto, recordó que de la quinta secuestraron “celulares y pastillas” que trasladaron “en una caja” hasta la dependencia policial donde le leyeron el acta y la firmó.

La familia de la joven muerte fue acompañada por Rosa Schonfeld, la madre de Miguel Bru; Nelly Gamboa, la madre de Sandra Ayala Gamboa; el subsecretario de Derechos Humanos bonaerense, Matías Moreno; las concejalas peronistas Ana Negrete (quien además veedora del juicio junto al presidente de la Federación Universitaria de La Plata, el camporista Lucas Guidi) y Yanina Lamberti; el secretario de Derechos Humanos de la Facultad de Periodismo de la UNLP, Jorge Jaunarena y la directora de Pueblos Originarios de esa casa de estudios, Zulema Enríquez.

Al finalizar la jornada el público que estuvo en la audiencia y los militantes que cortaron el tránsito durante toda la mañana de manera pacífica escucharon de parte del abogado Adrián Rodríguez Antinao una resumen de la audiencia donde adelantó que la audiencia de este jueves 29 de junio habrá testigos de importancia para la acusación. En ese marco uno de los hermanos de Emilia dijeron sentirse "representados" por la fiscal de juicio, Silvina Langone.

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