Dolor y conmoción invaden a familiares y conocidos de las dos mujeres asesinadas por el policía Nazareno Miño en Arturo Seguí, quien irrumpió en la noche del martes en la casa de su expareja y le disparó a quemarropa, al igual que a la hermana de esta, que intentó defenderla. Tras los crímenes, el hombre baleó al novio de la excuñada y se fue con sus dos hijos del lugar, aunque luego se entregó con ellos en el destacamento policial de la localidad.
En un crudo relato, Élida, hermana mayor de las víctimas fatales, le contó a 0221.com.ar detalles de la trágica escena ocurrida en la vivienda de 411 entre 156 y 157. "Este loco entró, agarró a las dos criaturas y mató a la madre frente a sus hijos", expresó la mujer, hermana de Victoria y Castorina Díaz, las dos jóvenes asesinadas a sangre fría.
Visiblemente conmovida, Élida explicó que Victoria y Miño estaban separados desde hacía 3 años y agregó que aunque su hermana menor "no era muy comunicativa", en la familia sabían que la separación había sido muy complicada porque el policía "era violento". Sin embargo, en los últimos meses habían logrado llevarse mejor y por ello nadie sospechó que algo así pudiera pasar. "Se suponía que habían llegado a un acuerdo, pero, por lo que veo, él no estaba satisfecho", aseguró angustiada.
Según su relato, el hombre entró dispuesto a llevarse a los hijos: "Él lo tenía todo planeado. Vino, entró, mató a mis hermanas y se llevó a los chicos para dárselos a su hermano antes de entregarse. Le pidió a él que se los cuidara", remarcó. No solo los dos pequeños de Victoria presenciaron el asesinato de su mamá: la hija de 12 años de Castorina también estaba en la vivienda cuando asesinaron a su madre y salieron corriendo a pedir ayuda cuando todo sucedió.
"ERA AGRESIVO Y LO HABÍA DENUNCIADO"
La relación de la pareja nunca fue la mejor. Élida reveló a este medio que cuando todavía salían Miño la golpeaba y ella incluso había llegado a denunciarlo. Fuentes policiales confirmaron a 0221.com.ar la existencia de una denuncia penal contra el homicida, de enero de 2023; y revelaron además que también existían diversos antecedentes en el Fuero Civil, con varias presentaciones ante juzgados de Familia en la ciudad.
En ese punto, Yenifer Díaz, una amiga de la joven asesinada contó a 0221.com.ar que mientras la pareja todavía salía vivían en Capital Federal junto a sus dos hijos. Tras la separación, en tanto, Castorina trajo a su hermana a vivir con ella para cuidarlos porque Miño "no los dejaba en paz". Entonces comenzaron los conflictos en torno a los hijos que tenían en común. "Él tenía un régimen de visitas pero no venía", contó la mujer y agregó que "ella se los llevaba". "En uno de esos momentos, discutieron y él le apuntó con el arma, por eso ella tenía miedo de llevarle a los chicos y no se los llevó más. Entonces se ve que el tipo se enojó", sostuvo al respecto del ataque.
En medio de la conmoción por los brutales crímenes, Miño se fue del lugar llevándose consigo a los dos nenes y, poco después, se entregó en el destacamento de Arturo Seguí ubicado a pocas cuadras del lugar del hecho. De acuerdo con los informes policiales a los que accedió este medio, el hijo de 7 años y la hija de 10 de Victoria fueron "puestos a resguardo tras lo sucedido.
"El juez le había dado la custodia a mi hermana y él quería tenerlos, siempre me lo dijo a mí, y como no lo consiguió, vino y la mató", sostuvo Élida al respecto y sentenció: "Voy a luchar por tenerlos. Ya me quitó a mis dos hermanas y no me van a quitar a mis dos sobrinos".
Mientras tanto, la investigación sobre el caso avanza a cargo de la fiscal Ana María Medina, de UFI N° 14, con acusaciones de "doble homicidio (en el marco de femicidio)" y "homicidio en grado de tentativa" para el agente que se desempeñaba en el área de Dirección de Control Tecnológico del Ministerio de Seguridad y fue desafectado de la Policía Bonaerense por el hecho.