El seleccionado argentino Sub 20 sacó hoy pasaje directo a los octavos de final del Mundial con la sólida victoria ante Guatemala, por 3 a 0, en un Madre de Ciudades de Santiago del Estero que lució colmado por segunda vez consecutiva.
El seleccionado argentino Sub 20 sacó hoy pasaje directo a los octavos de final del Mundial con la sólida victoria ante Guatemala, por 3 a 0, en un Madre de Ciudades de Santiago del Estero que lució colmado por segunda vez consecutiva.
Tanto Argentina como Guatemala terminaron con diez jugadores por las expulsiones de Tomás Avilés, en su debut como titular, y Carlos Santos.
Argentina se puso en ventaja en su mejor momento, acompañado por los hinchas y un constante set de percusión en la tribuna Sur Alta y Oeste Alta.
A diferencia del triunfo con Uzbekistán, Valentín Carboni no pudo desnivelar y su talento se vio a cuentagotas. De haber tenido mayor participación, la diferencia hubiese sido sustancial.
Valentín Barco y sus proyecciones fueron un dolor de cabeza para los guatemaltecos. El defensor de Boca, el más ovacionado por la gente, pasó mucho al ataque, con llegada hasta la línea y centros que no fueron capitalizados por sus compañeros.
Guatemala, en su línea de 5 en el fondo, procuró mantener el orden y tuvo su chance con el intento de Santos (21m) que Federico Gomes Gerth mandó al córner con una eficiente estirada.
El delantero Arquímides Ordoñez se erigió en la única esperanza de Guatemala con algunas apariciones, pero luchó en soledad contra toda la defensa argentina.
El segundo tiempo fue todo de Argentina. La expulsión de Santos aclaró el panorama aún más (Guatemala se paró con un 4-4-1) y el ingresado Romero, en una de sus primeras intervenciones, sacó un remate con pique al suelo que se hizo imposible para Moreno.
Sobre el cierre del partido, el delantero de Lazio de Italia estrelló la pelota en el travesaño.
Mascherano luego le otorgó descanso a Valentín Carboni, situó a Mateo Tanlongo en la zaga central y mandó a la cancha a Federico Redondo para mayor equilibrio en el mediocampo.
La expulsión de Avilés, por una mano ante el avance del rápido Edy Palencia, no modificó el trámite y Argentina, ante 37.033 jubilosos espectadores, cerró con aplomo el partido.
El gol de Perrone, cuando empujó el balón a la red tras una buena jugada colectiva, resultó la frutilla del postre en la calurosa tarde noche santiagueña.
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