La Federación de Instituciones Deportivas y Culturales de La Plata cumplió 84 años y lo festejó con una cena multitudinaria. El titular de la entidad, Alberto Alba, habló con 0221.com.ar del crecimiento de la fundación en los últimos años, del apoyo a los clubes de barrio y de los desafíos a los que se enfrenta la institución que es una de las más importantes de La Plata y la región.
La federación fue fundada en 1939 y trabaja desde entonces con el objetivo de mancomunar a las instituciones, colaborar con sus necesidades y acompañar diversos proyectos para la ciudad, sus barrios y los vecinos, manteniendo vínculos con el sector público y el privado.
-¿Cómo está la Federación hoy? ¿Cuántos socios tiene?
-La Fundación creció mucho porque las entidades cada vez están más desprotegidas por parte del Estado, así que es un lugar muy importante, tenemos mucha tarea. Cuando empecé en la federación en los 90, eran como 500 instituciones y ahora estamos llegando a ese número nuevamente pero nos está costando la vida. La Federación es mucho más que instituciones culturales y deportivas. Por ejemplo están todos los centros comerciales, Calle 12, Olmos, Avenida 44, Calle 8, están la FELP, la Federación Empresaria, están los colegios profesionales, o sea que es muy amplia la gama. Pero la finalidad principal son las instituciones culturales y deportivas.
-¿Cuál es la situación de los clubes de barrio?
-Las instituciones que más nos preocupan son los clubes de barrio, que son los que realmente necesitan más de nosotros. Ahora firmamos un convenio con el Ministro de Justicia y Derechos Humanos, Julio Alak, para poner al día a todas las instituciones, que eso es una cosa imparable haber hecho eso.
-¿Cuál es el rol que cumple hoy la Federación en la ciudad?
-El rol fundamental que tiene la federación es que los clubes de barrio sigan haciendo la tarea que vienen realizando porque a las pibas y los pibes hay que sacarlos en la calle que es muy peligrosa. Nosotros, además de formar deportistas, estamos formando ciudadanos, estamos formando gente para el futuro. Soy de una época en la cual vos tenías tu familia, la escuela y el club y en el club te aprendés valores que quizás no los aprendés en la calle que el compañerismo, la amistad, tener el concepto de familia como base de toda sociedad y alejarlos también de los peligros que hay, la droga, el alcohol, nadie desconoce eso. Nosotros estamos conteniendo a los chicos. Los clubes son necesarios. Suplen la función del Estado.
-¿Cuál es la mayor preocupación de los clubes tras la pandemia?
-En la pandemia formamos parte de todos los comités de crisis que había. Nosotros, los dirigentes, tuvimos 33 ollas populares en un momento en la pandemia. Teníamos un permiso especial para poder circular por todos lados y nunca hicimos cuarentena, teníamos que tener el pecho a las balas. Y esos son temas que por ahí no se saben de los clubes, porque los clubes no solamente están para lo que te dije antes, sino para todos los problemas. Se incendia una casa y se van al club a ver si se solucionan los problemas. Hay una inundación y se van al club.
-¿La regularización de los clubes es uno de los temas que más preocupa?
-Es uno de los temas más importantes porque si no tenés los papeles al día es como una persona que no tiene DNI, no puede ir a votar, no puede hacer nada, no existe. Y son muchos los que están en esa situación... Porque muchos no tienen una formación administrativa. Por suerte ahora ya firmamos el convenio con el Ministerio y es una convenio marco que nos da lugar a hacer otras cosas, por ejemplo nos da lugar a a enseñarle a darle clases para que puedan aprender cómo se dirige administrativamente el club. Está la parte deportiva, pero también la arte administrativa. Estamos exentos del impuesto a las Ganancias pero tenemos que presentar documentación todos los años en la AFIP. O sea, no es una empresa, pero lo tenés que manejar como una empresa. No tiene fines de lucro, pero también tiene que generar recursos como para poder sobrevivir.
-¿Cómo encuentra a la institución este nuevo aniversario?
-Creo que la institución ahora está en uno de sus mejores momentos históricamente hablando porque hemos formado un grupo de trabajo, todo se hace en equipo. Realmente le hemos puesto mucha garra, yo creo que también la pandemia nos despertó así las ansias de querer hacer cosas. Nosotros estamos convencidos de que los clubes siempre van a seguir adelante porque lo hacen con vocación de servicio. Trabajan por el bien común y, sobre todas las cosas, lo hacen con mucho amor, eso yo creo que es lo más importante que tienen los dirigentes barriales. Lo que quiero decir en definitiva es que los clubes están vivos, los clubes están todos funcionando. Con plata, sin plata, como pueden, pero siempre de alguna manera están porque lógicamente, cuando uno trabaja con amor es como mágico, las cosas te salen.