Miles de platenses transitan a diario en sus autos sin saber que dentro de ellos se encuentra un “tesoro oculto” que es muy valioso porque está confeccionado con mallas de finos materiales y metales preciosos. Tras la “crisis de los neumáticos”, en la actualidad es otro el componente vehicular que se lleva la atención. Aparentemente, en el mercado negro se vende por gramos, y su valor es comparable con el del oro.
La pieza en cuestión es el catalizador del vehículo. Se trata de uno de los dispositivos que se reglamentaron como obligatorios en los autos de combustión interna. Es un instrumento metálico que forma parte del sistema de escape del vehículo y cuya función principal es modificar -mediante un proceso químico basado en el fenómeno de la oxidación y reducción- los componentes de los gases del caño de escape para que sean menos tóxicos y contaminantes cuando son expulsados al exterior. En definitiva, su importancia es actuar como regulador de las emisiones de los gases liberados a la atmósfera.
El valor del dispositivo no es por su función anticontaminante, sino por algunos de los materiales con los que está compuesto. Y es que, en su interior, el catalizador alberga una matriz cerámica con forma de panal, impregnada de una resina con una combinación de metales muy valiosos en el mercado clandestino: paladio, rodio y platino. Los tres se mantienen entre los metales preciosos más caros del mercado.
En internet la compraventa de catalizadores es popular, y reciclarlos es rentable. Según comentan usuarios de la web, por cada 450 gramos de catalizador se podría extraer un 0,3% de platino, cuyo valor actual es de aproximadamente US$1000 por gramo.
Según publicó el diario El País, en el mercado negro se pueden conseguir en Europa catalizadores por alrededor de US$300 la unidad, aunque las variaciones del precio dependen de variables como el año de fabricación, el tipo de vehículo y el tamaño del dispositivo. En el mercado legal, mientras tanto, un catalizador de un auto medio puede llegar a costar US$800.

En la Argentina, por otro lado, en el sitio de compraventa online de Mercado Libre, los catalizadores figuran por precios que arrancan en aproximadamente $45.000 y llegan a costar cerca de $3.500.000.
ROBOS EN EL MUNDO
Hay varios países que ya reportaron el incremento en las actividades delictivas que se especializan en el hurto de estos dispositivos. En España, por ejemplo, el diario El País publicó una nota en la que habla de esta tendencia. En el estado europeo, recientemente la Policía Nacional expuso el modus operandi de una banda dedicada al robo y exportación de estas piezas para venderlas en Estados Unidos. Por otro lado, en diciembre del 2022 se sustrajeron tres contenedores cargados de catalizadores, directamente de una fábrica de Renault en Valladolid, en el noroeste de España.

En Estados Unidos, por su parte, también se trata de una problemática en aumento. El noviembre pasado, el Business Insider había publicado que el Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció el desmantelamiento de una red nacional de ladrones relacionada con el robo de metales preciosos a través de la obtención de catalizadores. En ese entonces, detallaron que se realizaron detenciones, registros e incautaciones en los estados de California, Nueva York y Virginia, entre otros. “Al igual que el metal precioso que hay dentro de cada catalizador, hay un rastro de dinero en el núcleo de cada trama delictiva”, había declarado Jim Lee, jefe de la Investigación Criminal del Internal Revenue Service. “Aquí hay víctimas reales: amigos, vecinos y empresas”.
El fenómeno también llegó a Japón. Este caso llama la atención, porque la mayoría de los robos (cerca del 90%) correspondieron al modelo Toyota Prius. Según informó Bloomberg, en 2022 se registraron 173 robos de catalizadores en la prefectura de Chiba, al sudeste de Tokio, cifra que supera 16 veces la cifra del 2021. La agencia de noticias con sede en Nueva York atribuye esta tendencia al aumento de los precios del platino y el paladio (dos de los componentes presentes en los catalizadores) tras el estallido de la guerra en Ucrania el año pasado, dado que Rusia representa alrededor del 40% de la oferta mundial de estos metales.