El domingo por la noche, cuatro hombres armados ingresaron por el patio de una casa mientras un matrimonio descansaba y balearon la propiedad. El dueño resultó herido y tuvo que ser hospitalizado. El hecho sucedió en 616 y 147, en el barrio La Armonía. Los vecinos reclaman más seguridad e infraestructura por la violencia y frecuencia de los hechos que sufren.
Según supo este medio, al rededor de las 9 del domingo cuatro hombres ingresaron por el patio de una propiedad de manera sigilosa y dispararon cuatro veces hacia la habitación dónde descansaba un matrimonio. El hombre, que no relacionó el sonido con el de disparos, se levantó a ver qué sucedía y recibió un impacto de bala en uno de sus brazos. Inmediatamente, los delincuentes ingresaron a la propiedad y de manera muy tranquila le pidieron a la pareja que les entregaran dinero. Estos no tenían nada de efectivo y por lo tanto solo se llevaron sus dos celulares.
El robo duró unos minutos y una vez finalizado los ladrones se retiraron nuevamente caminando por el fondo por donde ingresaron. Tras el hecho llamaron a las autoridades, primero llegó la delegada del lugar y luego la policía. El hombre fue derivado al hospital San Martín, donde le hicieron una limpieza, ya que la bala le perforó la muñeca y le daño los huesos. Este lunes recibió el alta pero está a la espera de tornillos que recompongan su estructura ósea.
No hay rastros de los criminales pero por su accionar y el conocimiento de la zona creen que son profesionales en el rubro.
VECINOS HARTOS POR LOS REITERADOS HECHOS
El Barrio La Armonía es un pequeño espacio de Arana que está sufriendo de sobremanera las desgracias de la inseguridad. En los últimos tres meses, los vecinos sufrieron siete entraderas violentas, con armas de fuego y realizadas por personas que demuestran cierta especialidad.
Los hechos relatados por una vecina a este medio son similares al sucedido este domingo. No es la primera vez que las familias se expresan por la inseguridad, este medio levantó en julio del año pasado el pedido de los vecinos que requerían medidas en medio de una ola de robos.
Después de la mencionada entradera, los vecinos salieron a la calle este lunes para volantear a los conductores que pasaban por el lugar y tratar de difundir la situación que atraviesan. Ya realizaron múltiples pedidos al Municipio, pero no recibieron respuestas y el mismo reclamo lo realizaron a la Gobernación.
Los residentes comentaron que el territorio en el que viven corresponde a una subcomisaría que desde enero tiene un solo móvil y tres agentes. "Cuando dos de ellos se van a patrullar, se queda uno en la subcomisaría, no dan abasto", comentaron.
Además, creen que es necesario que por el extenso territorio sobre el cual tiene jurisdicción la subcomisaría, es momento de que la eleven a comisaría para que se sumen agentes y patrulleros.
Entre los pedidos está la mejora en los caminos que son de difícil acceso, la iluminación e infraestructuras que brinden mayor seguridad.