La Justicia decidió poner en libertad a los dos acusados por el crimen del colectivero Daniel Barrientos (65), quien fue asesinado de un disparo en el pecho durante un robo a bordo de un colectivo de la línea 620, la madrugada del 3 de abril en la localidad bonaerense de Virrey del Pino, partido de La Matanza. La decisión del fiscal de la causa, Gastón Dupplá se debe a la falta de pruebas en contra de los sospechosos.
Los detenidos Alex Gabriel Barone (19) y Gabriel Alejandro Barone (24), fueron liberados de los calabozos de la Alcaidía N° 3 de Melchor Romero. Sobre ambos pesa la acusación de ser los autores materiales del hecho que conmocionó al país y derivó en un reclamo masivo por la inseguridad.
Fue el fiscal de homicidios de La Matanza, Gastón Dupplá, quien en las últimas horas de este martes determinó no pedir la prisión preventiva y proceder a la liberación de los homicidas. Y responde a que los dos peritajes que se llevaron adelante durante el día -una prueba de barrido electrónico para determinar si habían disparado armas y el cotejo de un arma secuestrada con las vainas colectadas en la escena del crimen- arrojaron resultados negativos, beneficiando así, a los Barone.
Por otro lado, estos tampoco aparecían en los registros fílmicos de las cámaras de seguridad, no les fueron encontradas las armas utilizadas en el homicidio de Barrientos y tampoco había huellas dactilares en el arma encontrada. Hasta el momento lo único con lo que se cuenta como prueba en su contra, es el reconocimiento en una rueda que se hizo a los pasajeros que viajaban a bordo del colectivo de la línea 620 esa fatídica madrugada.
El hecho derivó en una protesta por parte de los trabajadores de la línea 620 sobre las avenidas General Paz y Juan Bautista Alberdi, en la que fue agredido el titular de la cartera de Seguridad provincial, el militar Sergio Berni. El altercado desencadenó la detención y posterior liberación de los colectiveros Jorge Oscar Galiano y Jorge Ezequiel Zerda, acusados de golpear al ministro.