Una panadería del barrio El Mondongo sufrió la inseguridad que en el último tiempo viene atemorizando a todo el vecindario. Se trató de un episodio delictivo ocurrido este último viernes en horas del día en el comercio ubicado en diagonal 79 entre 65 y 66. El autor fue un joven armado —que tendría unos 22 años— que amenazó a la empleada y a uno de los clientes que estaba dentro para terminar llevándose el dinero de la caja registradora y pertenencias varias de las víctimas.
Fue el cliente de 52 años quien reveló el relato de todo lo sucedido dentro de la panadería después de haberse desviado del camino hacia su casa para comprar "tres pancitos". "La chica me atendió amablemente y como la puerta de entrada estaba cerrada con llave, cuando me abre, de inmediato apareció este delincuente, de unos 22 años, y le puso el arma de fuego a ella en la panza. Fue un momento horrible", indicó la víctima en diálogo con El Día.
Cuando ambos ven el arma el clima se vuelve atemorizante y fue el motivo por el que ninguno intentó frustrar el robo más allá de que se trataba de una sola persona. Entonces ambos se colocaron de rodillas detrás del mostrador, donde les indicó el delincuente, y cedieron todo lo posible para que se vaya.
En ese momento vació la caja registradora y revisó las pertenencias de cada las dos víctimas. "A la chica le robó la mochila, la plata que tenía en la billetera y el celular. También se fue con la recaudación de la panadería y a mí me sacó lo entre 8.000 y 9.000 pesos que tenía, el celular y me pidió la llave de la moto —una Yamaha de color rojo ladrillo—, con la que escapó velozmente", sostuvo.
De la misma manera, sostuvo que él también estuvo a punto de quedar frente al arma del delincuente. "Le imploré que me dejara el celular, que lo necesito para trabajar. También que me dejara la billetera, aunque le sacara el dinero. Entonces, se fastidió y me advirtió que me callara o me pegaba un tiro en el pecho”.
"Estaba bien lúcido, al punto que al menos aceptó lo que le pedimos con la vendedora de que le vacíe la plata a nuestras billeteras pero que las deje con nuestra documentación. Y nos tiró ambas billeteras sin el dinero", aclaró.
En su relato, lo describe como un chico de "unos 22 años", tez blanca, ojos claros y llevaba campera que le cubría parte de su cara y una gorra de color blanca. De esta manera, el joven logró huir en la moto del cliente con casi 30.000 pesos y los teléfonos de las víctimas. Actualmente la policía se encuentra revisando las cámaras de seguridad de la zona para ubicarlo pero aún continúa prófugo.