Un veto del intendente Julio Garro a una ordenanza que creaba un registro único de cuidadores domiciliarios en La Plata impulsado por el propio oficialismo generó chispazos y ruido interno en el bloque de Juntos y abrió un extenso debate con el Frente de Todos en la primera sesión ordinaria del año del Concejo Deliberante, que salió a defender la norma.
Con el consenso de la secretaría de Salud, el jefe comunal vetó esa ordenanza que ampliaba y actualizaba una norma anterior sobre el tema y que había sido aprobada por unanimidad en la última sesión del cuerpo del año pasado. El proyecto había sido motorizado por la presidenta de la comisión de Salud y edil de Juntos, Raquel Krakover.
Garro le bajó el pulgar a la norma por considerar que ya existe un registro similar creado por la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia de la Nación desde 2016, en el que los cuidadores se anotan para conocimiento de quienes requieren de sus servicios. "Que las obras sociales nacionales solicitan la inscripción dentro del registro nacional de cuidadores domiciliarios, por lo cual el solicitante igualmente debería registrarse en el anteriormente citado, creándose un doble registro", argumentó el Ejecutivo en los fundamentos del veto que, de todos modos, fue girado a la comisión de Legislación para su estudio.
La decisión de Garro no cayó para nada bien a la concejala de la Coalición Cívica que demostró su enojo retirándose primero de la reunión de bloque -que se realizó un rato antes de la sesión- y luego no bajando al recinto, incrementando así las diferencias que ya existen en la bancada oficialista en el arranque del año electoral. De hecho, se vienen repitiendo los reclamos al propio presidente del cuerpo, Darío Ganduglia, por el manejo de los tiempos y de la dinámica legislativa, lo cual -según trascendió- es seguido con algo de preocupación por el Ejecutivo.
Con Krakover ausente, la oposición salió en defensa de la ordenanza y denunció que el veto responde a la interna política dentro del oficialismo más que a la razón legal expuesta en los considerandos.
La presidenta del bloque del FdT, Yanina Lamberti, abrió el debate y calificó el veto de "inconsistente" porque ya existía una ordenanza regulando el tema, más allá de la normativa nacional. Y aclaró que el registro es "más abarcativo" porque incluye también a los acompañantes terapéuticos y otros trabajadores, además de los cuidadores domiciliarios.
"Me entristece mucho que Raquel no esté aquí, tal vez tenga que ver o no. Entiendo que tenemos que discutir esto porque me parece un abuso que se vete una ordenanza que hemos trabajado todas y todas y que es, además, una demanda de la sociedad", señaló.
Su par de bloque, Guillermo "Nano" Cara, aseguró que se trata de una "ordenanza modelo", defendió a Krakover y consideró que el veto obedece a una interna partidaria. "Este atropello está signado por internas partidarias del propio oficialismo, no se puede interpretar de otra manera", remarcó y lo calificó como "una vergüenza".
La concejala peronista Paula Lambertini se sumó al rechazo y aseguró que el veto perjudica especialmente a las mujeres, que son en su mayoría quienes realizan el trabajo de cuidadoras, y pidió que el intendente levante la medida. "¿Quién cuida en esta ciudad, quiénes trabajan en el cuidado? El 95% son mujeres. Este era un registro que permitía formalizar y jerarquizar un trabajo que hacen muchísimas mujeres en la ciudad de La Plata", señaló la edil y le advirtió a sus pares: "No estamos aquí sólo para hacer homenajes sino para comprometernos a trabajar ordenanzas que beneficien a otras mujeres".
El oficialismo intentó minimizar la cuestión, negó que haya una interna y aseguró que todo se trató de "una falla técnica y jurídica". El concejal Juan Martínez Garmendia fue el primero en hablar: rechazó las acusaciones de la oposición y aseguró que el Ejecutivo buscó que las consideraciones "sean discutidas en comisión".
Su compañero de bloque, Lucas Lascours, reivindicó el trabajo de Krakover y dijo que "no hay persona que reúna más consenso en el Concejo" que ella. No obstante, coincidió con la oposición en que "hay una falta de respeto a la labor legislativa" con el veto a una ordenanza votada por unanimidad y trabajada en conjunto.
La palabra final la tuvo la concejala de Juntos, Romina Marascio, quien dijo que la norma fue rechazada por Garro porque tiene "una falla técnica jurídica" e incluso aclaró que "la ordenanza vieja también estaba mal". El debate seguirá ahora en comisión.