Mateo Romero, el periodista que en las últimas horas destapó un fuerte escándalo por los presuntos abusos ocurridos entre futbolistas de la Primera de Gimnasia, reveló en las últimas horas recibió varias amenazas anónimas exigiéndole que deje de lado lo sucedido. El joven profesional expuso los violentos bautismos a los que habría sido sometidos varios futbolistas de la institución y generó un fuerte cimbronazo tanto en el club como en el fútbol argentino en general.
Aunque según pudo saber 0221.com.ar no existe aún una denuncia formal por lo ocurrido, la Justicia ya habría iniciado actuaciones de oficio para intentar dilucidar qué fue lo que pasó y cómo. En ese marco, Romero sostuvo que varios perfiles anónimos lanzaron fuertes amenazas en su contra para exigirle que deje de hablar públicamente del caso.
"Comenzaron a llegar las primeras amenazas. Exponer esta situación de la gestión anterior tiene como objetivo cuidar a los pibes que surgieron y a los que surgirán. Jamás escondería esto bajo la alfombra. Eso, durante mucho tiempo, nos ha llevado a repetir errores del pasado", escribió el periodista en sus redes sociales dando cuenta del momento que atraviesa. Más allá de esta situación, Romero confirmó que continuará informando sobre este tipo de hechos y continuó: "Jamás me callaría aunque me cueste que algunas personas de mi club se pongan en contra. Siempre voy a cuidar a los pibes. Los juveniles son nuestro material más sagrado. Hoy, después de un tiempo, esas cosas dejaron de pasar. Estas acciones no pueden ni deben manchar al club".
"Por algo aislado no se le puede caer a la institución. Gimnasia es integridad. Gimnasia es Guillermo (Barros Schelotto), (Timoteo) Griguol, Chirola (Romero), (Lucas) Lobos y (Pedro) Troglio. Gimnasia no es (Brahian) Aleman ni (Gabriel) Pellegrino. Gimnasia es familia, aunque algunos violentos mandados por no se quien me quieran amedrentar. Un abrazo", cerró el joven apuntando fuertemente al mediocampista recientemente transferido a Banfield, acusado de ser el responsable de los ataques; y el expresidente albiazul, que comandaba Gimnasia cuando los hechos denunciados habrían tenido lugar.
El caso salió a la luz el último miércoles tras la publicación que realizó el propio Romero sobre la violencia a la que habrían sido sometidos varios juveniles del club. Fue luego el periodista Pablo Carroza quien fue aún más allá y dio detalles de un presunto abuso sexual que habría tenido lugar durante uno de esos "rituales de iniciación" en la Primera del Lobo.
En Gimnasia, en tanto, crece la preocupación y las autoridades del club investigan qué es lo que sucedió y como. Fuentes de la institución explicaron a 0221.com.ar que la Comisión Directiva ya puso manos a la obra y hasta el momento se desconoce si existe o no una denuncia policial o actuación judicial respecto del supuesto suceso. "Nos preocupa mucho el tema y estamos analizando los pasos a seguir junto a los profesionales que trabajan en la institución", señalaron a este medio en la flamante dirigencia albiazul y confirmaron que, antes de su llegada al club, la familia de uno de los juveniles presentó un reclamo y una queja formal por los tratos a los que había sido sometido su hijo en Gimnasia, por lo que se dispusieron sanciones para los responsables. Entonces, sin embargo, nada se dijo sobre el posible caso de abuso.