Su desaparición movilizó a vecinos de La Plata y toda la región y tras 3 días sin datos sobre su paradero, R. fue finalmente hallado en el Parador 7 de Punta Lara, a unos 20 kilómetros del lugar donde había sido visto por última vez. Aunque el adolescente fue hallado sano y salvo todavía persiste un misterio: ¿dónde estuvo y de dónde sacó la ropa que llevaba puesta al momento de ser encontrado?
"Deambulando", así hallaron al pequeño en la vecina localidad de Ensenada, según informaron los investigadores tras conocerse la feliz noticia de que había sido encontrado y afortunadamente en perfecto estado de salud. Se había marchado de su hogar ubicado en 29 entre 86 y 87 alrededor de las 13 del viernes para ir a jugar a la PlayStation a la casa de un amigo, a la que sin embargo nunca llegó. Por ello se había iniciado una intensa búsqueda que finalmente terminó en un emotivo reencuentro.
La gran pregunta que se hacen ahora los investigadores es dónde estuvo R. durante los 3 días que permaneció desaparecido. La respuesta a esa inquietud no está del todo clara, pero sí se sabe que recorrió más de 20 kilómetros entre el lugar su casa y el lugar en el que finalmente fue encontrado, sobre las costas del Río de la Plata y en inmediaciones de la rotonda de la diagonal 74 que une a esa localidad con la capital provincial.
EL LLAMATIVO DETALLE DE LA ROPA
En el momento de la desaparición, R. vestía una remera celeste y pantalón corto rojo con línea blancas en los costados y zapatillas rojas; pero cuando fue hallado llevaba otras prendas de vestir. Un vecino de Punta Lara, que había visto imágenes del menor desaparecido, lo vio en una garita cerca del Parador Néstor Kirchner y llamó al 911. Después, agentes de la DDI se dirigieron al lugar y lo encontraron sano y salvo.
El adolescente vestía una remera verde agua con una imagen en el pecho y un jean azul y tenía un buzo gris, prendas que no eran las que vestía cuando desapareció. El nene fue trasladado a la DDI, donde los médicos lo revisaron para descartar alguna lesión, y luego tuvo el reencuentro con su mamá, con quien se fundió en un abrazo.
Ahora se espera que R. pueda explicar a la Justicia si se fue voluntariamente o fue llevado por alguien, para determinar si existió alguna situación previa que haga necesaria la intervención del organismo de Niñez y Adolescencia local, revelaron las fuentes consultadas.