En las últimas horas 0221.com.ar contó el caso que se produjo en el bar Las Artes Cervecería Cultural de 7 entre 58 y 59, cuando el encargado echó a un cliente por tener más de 40 años. Esta persona denunció el acto de discriminación con una carta dedicada a los dueños del local. Ahora apareció otro hombre que también dijo haber protagonizado una situación similar.
Según contó el denunciante a este portal, el último miércoles cerca de las 19 llegó al bar para encontrarse con uno de sus hijos y un amigo en común, y cuando eligió la mesa en la que se iban a sentar, el encargado de controlar el ingreso se acercó, lo saludó y le dijo que no podía permanecer en la cervecería. El hombre se mostró asombrado y hasta pensó que era una broma, pero el trabajador le habló de una orden directa de sus superiores de no permitir el ingreso a personas mayores de 40 años, debido a un altercado surgido tiempo atrás entre un adulto y una menor. A pesar de que le pidieron que se retirara con amabilidad, el hombre se sintió discriminado y decidió denunciar el hecho.
"Teniendo en cuenta la explicación ofrecida por el personal de Las Artes, surge sin lugar a dudas, pruebas contundentes que todos los nacidos con anterioridad al año 1983 somos acosadores, pederastas, bufarras, bufarretas, bufarrones y/o violadores", ironizó en un pasaje de su descargo.
Ahora, y también en diálogo con este medio, otra persona manifestó haber vivido en carne propia exactamente lo mismo. Se trata de Adrián Morales, un abogado de 58 años que este último jueves -o sea un día después de aquel primer caso- concurrió a este bar a una cuadra de Plaza Rocha pero no pudo entrar, por idénticas razones.
"Fui al bar con mi hijo Mauro, al que hacía mucho no veía, y cuando queremos ingresar nos detiene un muchachito en la puerta que nos dice 'lo lamento, es solo para universitarios'. Mi hijo tiene 28 años, podría haber sido tranquilamente universitario", comenzó su relato. "No hay problema, le dije, soy abogado, soy universitario. Y no supo qué hacer, por eso fue a buscar al encargado, que con cara de malo nos dijo que la realidad es que este local está hecho solo para personas de entre 18 y 40 años", agregó.
"Le manifesté que su postura no es de derecho de admisión, sino que es una postura nazi, y que haremos las correspondientes denuncias en el INADI y en la Defensoría del Pueblo", cerró, previo a realizar el trámite. De esta manera se repite la situación y los dueños del bar continúan sin brindar una explicación.