En las últimas horas se dio a conocer que el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, reveló que la semana pasada, tras el ataque sufrido por la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, puso a disposición su renuncia al presidente Alberto Fernández.
“Yo soy un caballero y cuando estas cosas sucedieron, lo primero que le dije al Presidente es que estaba dispuesto a correrme”, aseguró el titular de Seguridad en horas de la mañana de este lunes al llegar a su oficina.
En aquel entonces, el ofrecimiento de Fernández fue rechazado por el presidente, por lo que continuó bajo el cargo de ministro de Seguridad. De hecho, al día siguiente del intento de magnicidio participó de la reunión de gabinete convocada de urgencia el viernes a la mañana tras el ataque y fue el encargado de contar en qué estado se encontraba la investigación.
Al mismo tiempo, mantuvo comunicaciones con la vicepresidenta el día del atentado y también el sábado, para hablar sobre lo sucedido. No obstante, el ministro informó: “El Presidente sabe que voy a colaborar corriéndome cuando sea necesario”.
El ministro contestó a las críticas por el accionar de la Policía Federal y dijo que Cristina Fernández de Kirchner estaba rodeada por efectivos de seguridad cuando sucedió el ataque, como prevén los protocolos. Aparejado de esto, reconoció que no está a gusto con lo sucedido y reafirmó que se puntualizará sobre la custodia de la vice.
Tras el ataque, fue Hebe de Bonafini una de las primeras dirigentes del Frente de Todos (FdT) que apuntó contra Aníbal Fernández y cargó contra él por lo sucedido aquella noche del jueves cuando atacaron a la vicepresidenta y pidió públicamente la renuncia del ministro.
El titular de Seguridad recordó aquel mensaje y le contestó a Hebe tras confesar haber puesto su renuncia a disposición: “Me duele el alma porque ella no sabe qué pasó y opinó sin saber nada; hay que mirar las cosas como son”.