La festividad de Rosh Hashaná, que significa "Cabeza del Año", es una de las más esperadas por la comunidad judía no solo en Argentina sino en el resto del mundo y conmemora un Año Nuevo que, según el calendario hebreo, se trata del 5783, que da comienzo con la puesta de sol del 25 de septiembre y cuya celebración se extiende durante los primeros días del mes Tishri, por lo que también se festeja el 26 y 27 de este mes.
Se trata de la Fiesta de las Trompetas (en hebreo, Zikron Teru'ah) y se celebra en el primer mes del calendario hebreo moderno.
Durante el Rosh Hashaná, las mesas de los judíos se llenan de alimentos que simbolizan dulzura, bendiciones y abundancia. La Jalá (pan trenzado) se unta en miel, y después, en la primera noche, se ingiere un trozo de manzana bañada también en este dulce fluido de abejas.
A diferencia del Año Nuevo que celebran los cristianos y que cae el 31 de diciembre, en Rosh Hashaná no hay fiestas bailables hasta el amanecer en casas o clubes ni champán. Está prohibido trabajar y los judíos pasan la mayor parte del día rezando en una sinagoga.