En medio del dolor por la trágica noticia de la muerte de un profesor y médico en un gimnasio del centro de La Plata, una alumna le rindió homenaje en las redes sociales a Eduardo Benedetti, el hombre de 55 años que se dedicaba a las artes marciales y además era cirujano, con una publicación emotiva.
Benedetti era un profesional de salud egresado de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y docente de la cátedra de Anatomía; además, era Sexto Dan de judo, actividad que llevaba adelante con pasión. Tanta era su dedicación en todos los ámbitos de su vida, que su pérdida significó un hondo pesar para todos los conocidos.
"Hoy fue un día bastante triste para mi. Las pérdidas siempre duelen". Esas fueron las palabras de su exalumna Paola Di Gregorio en un posteo que publicó en las redes sociales, donde continuó relatando su fiel recuerdo sobre el profesor Benedetti: "Luego de mucho esfuerzo y sacrificio que hice en el primer año de la carrera, en el Ciclo Básico Común, de la Universidad de Buenos Aires, al fin, por fin, ingresaba a Medicina. Ya había escuchado, ya había leído, casi como sentencia, 'no te anotes en la 3', 'si te toca la cátedra 3 cámbiate de carrera'. Yo pensaba, qué tan cierto había detrás de esas palabras, si igualmente, en cualquier cátedra o materia debía estudiar".
"Llegó la asignación de materias y si, me había tocado la temida, la no querida, la peor de todas las Cátedras de Anato, la 3. Recuerdo el primer día como si fuera hoy. Se me atascan las palabras. Se me empañan los ojos. El corazón me late y me explota de amor. Cada pasillo, cada ascensor, cada día. Estábamos en el Anfiteatro, y el Jefe de Trabajos Prácticos se presenta, aterraba un poco. Soy el Dr Eduardo Benedetti, Jefe de turno, soy Cirujano", contó Paola.
"Ahí comenzó un discurso breve pero intenso, que me hizo entender el porqué de tan temida asignatura, difícil, compleja, de mucha dedicación. Pero también, ya había empezado a notar en sus palabras que tenían un tinte de excelencia, de trabajar duro, de abrir la mente y de estudiar mucho, porqué la cátedra 3 era la más temida", relató.
En el texto, Paola recuerda momentos vividos durante las clases de Benedetti, por ejemplo cuando el doctor pasaba por las mesas, dice que "siempre le hacía una pregunta" que era sobre "los huesos Wormianos y mi comparación con los sesamoideos que lo dejaba pensando" y dice que después le daba una palmada en el hombro y se reía junto a ella.
Pero la exalumna todavía retiene un momento que no olvidará jamás. "Lo que más recuerdo fue haber ido a rendir un día después de haber perdido a mi gran abuela, para mi fue tremendo. Di el examen, y cuando la doctora que me toma me dice con los ojos más dulces y celestes del mundo 'felicitaciones, aprobaste', yo rompo en llanto. En ese momento se acerca el doctor, mira la planilla y dice, ¿qué te pasa? ¿por qué lloras así si aprobaste?'. Le cuento. Y nunca me voy a olvidar de sus ojos, me miró con lágrimas a punto de caer, y me dijo cuando perdí a mi papá tuve que entrar a un quirófano a operar a un paciente, es la vida. Salí llorando, con una linda nota y dos abrazos de los doctores", recordó.
Finalizando su extenso y emotivo texto, Paola le dedicó unas palabras al profesor. "Fuiste mi primer maestro en la Carrera, y al que más recordé con los años, por sus palabras, por su forma de intentar hacernos entender de la excelencia, de lo afortunados de ser alumnos de la UBA, y por taladrarnos el cerebro pidiéndonos más y más esfuerzo, un poquito más, porque creía que podíamos".
"Ser Médico no es fácil. Enseñar a ser Médico tampoco. La Docencia ejercida con pasión, es arte del bueno. No solo no te olvidé, sino que hoy más que nunca le agradezco a la vida que me haya tocado la más temida de todas, la Cátedra 3 de Anatomía, esa que nos hizo creer, algo superhéroes cada vez que aprobábamos, y bastante inmunes, o curados de espanto, cuando nos tocaban en los siguientes años, otras Cátedras 'temidas', que no eran más que las mejores, las más exigentes. Y humanas. Alguna de mis muchas frases fue 'si pude con Anato 3, puedo con todo'. Y pude. Siempre pude. Y gracias por enseñarme incluso cuando estabas en silencio", expresó Paola.
"Mi pequeño homenaje y un jamás te voy a olvidar, Profe. Gracias por haber sido parte y partícipe de mi enorme e inmenso camino. Descansa en paz", cerró en su sentida publicación, con la que recordó a uno de los mejores profesores de su carrera académica.
EL CASO DE BENEDETTI
Tal como informaron fuentes policiales y anticipó personal médico del SAME que lo asistió en el lugar Benedetti falleció por una presunta “muerte súbita” pasadas las 19 de este sábado, mientras se encontraba dando una clase en un gimnasio céntrico de la ciudad. El hombre, que vivía en la Capital Federal, estaba realizando algunos ejercicios y tras recibir una llamada se descompensó y se desvaneció.
Inmediatamente se dio aviso al SAME, que al llegar le realizaron maniobras de RCP y le proporcionaron lo necesario para reanimarlo, pero no pudieron. Al local acudió personal policial que realizó las pericias correspondientes y, si bien se espera el resultado de la autopsia, los especialistas médicos anticiparon la causa de la muerte.
Con el correr de las horas, fueron arribando al gimnasio familiares y allegados de la víctima, quienes no salían de su asombro y no podían encontrar explicación a lo sucedido. Cabe destacar que se montó un gran operativo en la zona, en donde participaron efectivos policiales y del SAME, lo que provocó un gran revuelo en la zona céntrica.